Xalapa, Veracruz.- El arzobispo de Xalapa, Jorge Carlos Patrón Wong, encabezó el Viacrucis de la Catedral por las calles del centro histórico de la capital veracruzana. Ante cientos de fieles, la Iglesia centró su mensaje en el dolor de las madres que pierden a sus hijos en contextos de violencia y tragedia.
Las personas salieron de la Catedral de Xalapa y caminaron sobre las calles Revolución, Benito Juárez y Francisco Javier Clavijero. Después retornaron al recinto religioso por la calle Juan de la Luz Enríquez.
Durante la procesión, los organizadores destacaron un contraste: aunque la presencia de una madre es natural al inicio de la vida, resulta una tragedia “anormal” que ellas deban acompañar a sus hijos en el momento de la muerte. Eso ocurre especialmente cuando la vida es arrebatada por causas externas.
Los participantes hicieron un llamado a la solidaridad y a la oración por aquellas mujeres que atraviesan el calvario de la pérdida. Pidieron una “mirada de ternura” para las madres que ven a sus hijos arrestados, torturados o asesinados. Recordaron a quienes reciben noticias desgarradoras en medio de la noche o vigilan a sus hijos en hospitales. Además, elevaron plegarias por las madres migrantes, desplazadas, refugiadas y aquellas que sufren a causa de las guerras.
El evento concluyó con una invitación a la feligresía a adoptar un “corazón materno” para comprender y compartir el sufrimiento ajeno. Los organizadores señalaron que, así como María recibió al “discípulo amado” al pie de la cruz, la Iglesia debe ser un refugio de consuelo para todos los que sufren en la actualidad. La jornada transcurrió en un ambiente de recogimiento y marcó uno de los momentos de mayor convocatoria en la Semana Santa de Xalapa. El mensaje del pastor se entrelazó con la realidad social que enfrentan muchas familias en la región y el país.
Durante el paso por las 13 estaciones, los asistentes caminaron y reflexionaron sobre las distintas lecciones que representa el camino de Jesucristo hacia la crucifixión. El arzobispo destacó la importancia de vivir estos días con espiritualidad, solidaridad y cercanía con quienes más lo necesitan.
El Viacrucis es una de las prácticas más representativas del cristianismo durante la Semana Santa. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando peregrinos que viajaban a Jerusalén comenzaron a recorrer los lugares asociados con la Pasión de Cristo. Con el paso del tiempo, esta tradición se extendió por el mundo y se adaptó a distintas comunidades que recrean simbólicamente el recorrido de Jesús hacia el Calvario. En México, esta expresión religiosa congrega año con año a miles de creyentes en calles, templos y espacios públicos.
En este contexto, el líder de la Iglesia católica en Xalapa exhortó a los fieles a que el Viacrucis no sea solo una tradición, sino una oportunidad para reflexionar sobre el sacrificio, la esperanza y la fe. Valores que —dijo— deben ponerse en práctica en la vida cotidiana. La jornada se desarrolló en un ambiente de orden y participación activa, lo que reafirmó la vigencia de esta práctica como parte del arraigo cultural y religioso de la región.

