Ciudad de México.- La gran gira del pontificado de León XIV en el reino de España ha concluido tras una semana de intensa actividad en tres puntos clave: Madrid, Barcelona y las Islas Canarias. Un despliegue que, según Maru Jiménez, analista del podcast de información sociorreligiosa Bajo Llave, ha servido al Santo Padre para "iniciar realmente su pontificado", siguiendo la estela de la histórica visita de Juan Pablo II a México en 1979.
Con el lema "Alzad la mirada" , el Papa se dirigió a una sociedad "polarizada" y "secularizada", lanzando mensajes directos que han sacudido tanto al Congreso de los Diputados como a las calles abarrotadas de fieles jóvenes.
Felipe Monroy, aseguró que León XIV lanzó mensajes de interés para la sociedad española: "Siempre en favor y en protección de la vida humana, desde la fecundación hasta la muerte natural"; y destacó el discurso pontificio ante los legisladores. Un mensaje que, advierte, incomodó por igual a sectores enfrentados: "A los políticos de ultraderecha no les gustó la defensa de la vida de los migrantes, y a los que les gustó la defensa de los migrantes no les gustó la defensa de la vida en la concepción humana".
España como espejo europeo
Lillián Reyes subrayó que el Papa no se dirigió únicamente a España, sino a toda Europa: "Todas estas guerras que se están dando, todos los llamados que él hizo a favor de la paz, la conciliación, de respetar a los migrantes (...), más bien no fue un mensaje de España, sino es un mensaje para toda Europa". En Barcelona, frente al Mediterráneo, el pontífice lanzó una advertencia implícita a las políticas antimigración: "Si la Sagrada Familia no va a ser faro para el Mediterráneo, entonces no tendrá sentido su servicio. A una Barcelona que se está defendiendo del turista, del extranjero... el Papa la confronta y le indica el camino de acogida y tolerancia".
El contraste generacional fue otro de los puntos álgidos. Mientras el partido de basquetbol del Real Madrid y un concierto de Bad Bunny competían por la atención juvenil, los jóvenes optaron masivamente por acudir a la vigilia de oración: "Decidieron ir a la vigilia de oración. Lo cual habla de una búsqueda todavía de esa España que no parece estar ni en los medios de comunicación ni en las representaciones políticas", analiza el podcast.
Luces y sombras de un liderazgo carismático
Los periodistas destacan la habilidad comunicativa de León XIV, muy diferente al estilo de sus predecesores: "Se ve jovial, muy cercano a la gente", afirman, recordando el emotivo diálogo con Valentina, una niña invidente de 13 años que le explicó con el tacto la arquitectura de la Sagrada Familia. "Esta jovencita sabe tocar una obra maestra (...) ese es el mejor servicio que puede hacer la iglesia: tocar la carne herida", reflexionan.
Juan Pablo Reyes habló sobre las diferentes ocasiones en las que España ha recibido a los pontífices, especialmente a Benedicto XVI durante la Jornada Mundial de la Juventud; y en la negativa que durante todo el pontificado de Francisco por lograr un viaje apostólico del argentino a tierra ibérica.
Sin embargo, la visita dejó una herida abierta. El tratamiento del escándalo de los abusos sexuales en la Iglesia española fue, en opinión de los analistas, claramente insuficiente: "No hubo una contundencia como se esperaba", sentenció Maru Jiménez. La reunión del Papa con víctimas en la Nunciatura fue considerada "a modo", al convocar solo a víctimas ya atendidas por el Episcopado. Un obispo de San Sebastián llegó a declarar que los abusos "no eran un tema importante para el Papa en este viaje". "No puedes decir que los abusos sexuales no es un tema importante para el Papa cuando hay tantas denuncias y que se acusan casi a 160 obispos españoles por encubrimiento", criticó la periodista.
México, ¿el siguiente destino?
Más allá de las fronteras españolas, el podcast concluyó con una reflexión amarga sobre la posibilidad de que el Papa visite México. A diferencia de la organización española, los comunicadores advierten de una profunda brecha institucional en el país azteca: "No hay diálogo entre la Iglesia y el Estado mexicano", sentencian. "Ni siquiera la presidenta se reúne con el episcopado mexicano. ¿Cómo quieren una visita cuando realmente no hay diálogo?".
Ante los problemas técnicos que sufrió el Pontífice al intentar despegar de Canarias (un avión que no funcionó y que obligó al Rey a prestar su Falcon), los periodistas ironizan sobre la falta de preparación mexicana: "Gracias a Dios, con las visitas de los papas aquí en México, no hemos padecido esas cosas. Pero qué bueno, porque no tendríamos cómo resolverlas". La sugerencia final es clara: la Iglesia mexicana no ha entendido los mensajes de los últimos pontificados, y el gobierno sigue "folclorizando" la religión. Por ello, concluyen, "denos tiempo todavía (...) tal vez para 2031".

