Morelia, Michoacán.- La Arquidiócesis de Morelia informó la partida a la Casa del Padre del arzobispo emérito Carlos Garfias Merlos, el pastor falleció en la mañana del 6 de agosto, solemnidad de la Transfiguración del Señor. El vicario general de la diócesis, Salvador Cisneros, comunicó la noticia a los medios y a la sociedad en general.
Carlos Garfias Merlos nació el 1° de enero de 1951 en la localidad de Tuxpan, Michoacán. En su biografía se afirma que: "El ambiente familiar, la educación primaria en el colegio Cristóbal Colón, el ambiente parroquial, el testimonio y acompañamiento del señor Juan Garfias y la señora Josefina Merlos, las hermanas religiosas del Sagrado Corazón, los señores curas y vicarios parroquiales de la parroquia de Santiago Apóstol en Tuxpan forjaron el cariño, la entrega y la pasión por servir a la Iglesia católica".
Ingresó en el Seminario de Morelia en enero de 1964 y fue ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1975 por manos del entonces arzobispo de Morelia, Estanislao Alcaraz Figueroa. Su primer destino como sacerdote fue el de formador en el Seminario Menor. Gran parte de su ministerio presbiteral en Morelia se enfocó en el curso introductorio para seminarias, formación para candidatos al orden sacerdotal, formación integral del clero y auxiliar secretario del arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda.
El 24 de junio de 1996, el papa Juan Pablo II notificó el nombramiento del padre Carlos Garfias como obispo de Ciudad Altamirano en Tierra Caliente, región que comparte territorios entre Michoacán, Guerrero y el Estado de México. Fue consagrado el 25 de julio de ese año por el nuncio apostólico en México, Girolamo Prigione en la explanada de la catedral diocesana. En su primer mensaje como pastor y centro de su lema episcopal, Garfias colocó el lema "Cristo es Nuestra Paz".
El 8 de julio de 2003, nuevamente el papa Juan Pablo II le comunicó la noticia de su nombramiento y transferencia como obispo de la Diócesis de Nezahualcóyotl en el Estado de México. El 22 de agosto tomó posesión de la diócesis en la Catedral de Jesús Señor de la Divina Misericordia; en su primer mensaje a la diócesis expresó su deseo de "ser constructor de paz y de comunión.
Posteriormente, el 7 de junio de 2010, el papa Benedicto XVI lo nombró arzobispo metropolitano de Acapulco; y tomó posesión de la sede provincial en Guerrero el 22 de julio de ese mismo año.
Nuevamente apeló a un mensaje de paz en su inicio de ministerio: "En Cristo Nuestra Paz, que la Arquidiócesis y la Provincia de Acapulco tengan una vida digna". Carlos Garfias recibió el palio arzobispal en Roma de manos del pontífice alemán y entre sus primeras decisiones en Acapulco fue la creación de la Dimensión Diocesana de Justicia, Paz y Reconciliación.
Durante su gestión al frente del arzobispado, Garfias recibió la encomienda episcopal nacional de acompañar los procesos de construcción de paz en el país y en la provincia, especialmente tras los trágicos eventos de Iguala con los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
El 5 de noviembre de 2016, a diez meses de su visita a México, el papa Francisco notificó el nombramiento y traslado del arzobispo Garfias a la arquidiócesis de Morelia, su hogar familiar, eclesial y formativo para suceder al cardenal arzobispo Alberto Suárez Inda.
Garfias tomó su cuarta mitra y su cuarto báculo episcopal el 18 de enero de 2017 en el estado Venustiano Carranza de Morelia, con la presencia del nuncio apostólico en México, Franco Coppola.
En su toma de posesión expresó: "Les comparto la honda emoción que me embarga al estar nuevamente en esta casa común que es la Arquidiócesis de Morelia y el estado de Michoacán donde recibí el inmenso don de la fe en Cristo y donde realicé las primicias de mi ministerio sacerdotal. Donde aprendí mis primeras letras y donde conocí el sabor del encuentro con el otro, cultivando toda clase de relación con las personas, los grupos y la sociedad".
Como arzobispo de Morelia desarrolló los Centros de Promoción de Paz, los Centros de Escucha como un programa de atención a víctimas de las violencias, un centro católico para el tratamiento de las adicciones, un observatorio pastoral para la Arquidiócesis, fue integrante del Comité Directivo del Consejo Michoacano para la Paz y la Reconciliación, y participó en proyectos de construcción de paz a nivel nacional.
El pasado 19 de enero de 2026, el arzobispo Garfias se retiró del gobierno pastoral de Morelia.

