Saltillo, Coahuila.- El obispo de Saltillo, Hilario González García, consideró urgente la recuperación de los llamados “núcleos de afecto” donde los adolescentes y jóvenes puedan sentirse amados y valorados. González hizo esta declaración luego del ataque ocurrido el jueves 1 de octubre de 2026 en la Escuela Secundaria Número 13, ubicada en el ejido La Unión, en Torreón, Coahuila.
“Sí es un ambiente difícil, de crueldad, de violencia el imitar estos modelos de inadecuación social por decirlo así, y volvemos al mismo tema de la importancia de los núcleos donde establecemos relaciones de afecto, de valía, de aprecio sano, que es la familia, el barrio, la escuela, la Iglesia, cómo podemos recuperar la manera sana de relacionarnos, no para agredirnos sino para respetarnos”, señaló el obispo.
González García también hizo un llamado a las autoridades a establecer una estrategia efectiva que permita a la población juvenil canalizar su energía positivamente a través del deporte, la convivencia y la sana recreación. El objetivo es evitar la influencia negativa del uso de las redes sociales y el acceso a ideologías de odio que se generan en otros países y que, según el prelado, se repiten en México.
“Ante este tipo de casos lamentables necesitamos también urgentemente de estos espacios de convivencia como son el deporte, la cultura, el arte, la convivencia espiritual, hablando ya desde la realidad de las iglesias y de las comunidades religiosas, necesitamos un lugar para que toda esa fuerza y todo ese ímpetu se pueda encaminar positivamente”, agregó.
El obispo destacó la necesidad de trabajar internamente para valorar a cada persona por su dignidad, sea hombre o mujer, y utilizar la paz y el diálogo como las principales herramientas para una mejor convivencia.
“Hasta ahora hemos venido trabajando lo contrario, por eso hay que recomponer el tejido social desde el corazón hasta la sociedad pasando por la familia, la escuela o el trabajo. Son varios puntos donde han pasado estas cosas, además de Coahuila, en Nuevo León una señora mata a sus hijos y a la pareja, a nivel mundial un copiloto que quiso asesinar a todos los que viajaban en el avión, hay esta descomposición y esta inadecuación de las personas con su entorno, vamos a tratar de adecuarlo y a ser más receptivos y más dialogados”, puntualizó.
El ataque en la Secundaria Número 13 del ejido La Unión
El ataque ocurrió la mañana del jueves 1 de octubre de 2026, entre las 8:30 y las 9:00 horas, durante el cambio de clase, cuando dos hermanos gemelos de 18 años, exalumnos del plantel, ingresaron a la Escuela Secundaria Número 13 del ejido La Unión. Los agresores portaban armas blancas y petardos, y atacaron de manera aleatoria a directivos, docentes y alumnos.
La víctima mortal fue la subdirectora del plantel, Leslie Edith Narváez González, de 56 años, quien falleció a consecuencia de las heridas provocadas por arma blanca. Cuatro personas resultaron lesionadas: dos docentes, uno de ellos en estado delicado; un alumno, cuyo estado de salud se mantuvo bajo reserva; y otra mujer, quien permaneció estable.
El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, confirmó la detención de los dos presuntos responsables y descartó el uso de armas de fuego y explosivos. Las autoridades señalaron que el móvil del ataque no fue un problema personal contra los docentes, sino un intento de imitar agresiones ocurridas en otros países.
“Hablaban de un pseudofanatismo a ciertos personajes que en otra latitud e incluso en otros países habían cometido atracos similares y que ellos deseaban pertenecer a una ideología de esta naturaleza, incluso imitar estos actos”, declaró el fiscal.
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, instruyó al Gabinete Estatal de Seguridad a reaccionar con rapidez y dar seguimiento puntual al caso. Las instituciones estatales mantienen coordinación con las áreas de inteligencia federal y el Gobierno Municipal de Torreón para avanzar en las investigaciones.

