Monterrey, Nuevo León.- El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, llamó a la comunidad a vivir la santidad mediante el amor a Dios y al prójimo. En su mensaje dominical, pidió traducir las enseñanzas del Evangelio en obras concretas de servicio y solidaridad.
Cabrera López partió del Evangelio para recordar que el mandamiento principal consiste en amar a Dios con todo el corazón, el alma y la mente, y amar al prójimo como a uno mismo. El arzobispo indicó que la fe debe manifestarse en la manera de relacionarse con los demás y no solamente en las prácticas religiosas.
Acciones concretas y vida cotidiana
El arzobispo mencionó que el amor cristiano se demuestra en la paciencia, el respeto dentro de la familia, la honestidad en el trabajo, la capacidad de perdonar y la generosidad con quienes necesitan ayuda.
"La santidad comienza al realizar con amor las acciones ordinarias de cada día", declaró. Añadió que los pequeños gestos pueden generar cambios en la vida de las personas y de la comunidad.
Cabrera López invitó a realizar acciones como escuchar a quien necesita ser atendido, visitar a las personas que viven en soledad, ayudar sin esperar recompensa y buscar la reconciliación.
Educar a los niños con el ejemplo de los santos
Ante la próxima solemnidad de Todos los Santos, el arzobispo afirmó que la santidad no es un privilegio reservado a unas cuantas personas, sino una vocación a la que Dios llama a todos. Hizo un llamado a padres de familia, abuelos y catequistas para aprovechar esta celebración como una oportunidad para enseñar a los niños a conocer e imitar a los santos.
El arzobispo contrastó los modelos de la sociedad con el valor de una vida dedicada al bien: "Una vida buena tiene mayor valor que una vida famosa", sostuvo. Mencionó como ejemplos a san Francisco de Asís, santa Teresa de Calcuta, san José Sánchez del Río y santa Teresita del Niño Jesús.
Una Iglesia misionera
En el mensaje, aprovechó para agradecer a la comunidad su colaboración en la colecta de las misiones: "Gracias a la generosidad de los fieles, la Iglesia puede continuar anunciando el Evangelio y acompañando a comunidades que enfrentan situaciones de pobreza, aislamiento y necesidad", expresó. Señaló que la fe debe llegar a quienes necesitan esperanza.
Finalmente pidió oraciones por la paz en los pueblos, las vocaciones sacerdotales y por la lluvia. Exhortó a agradecer a Dios por el agua y a asumir la responsabilidad de cuidar este recurso y la creación. Su mensaje concluyó con una bendición para las familias.

