Ciudad de México.- Ante el riesgo de ‘vaciamiento’ de significados, la relativización del lenguaje humano y la pérdida de memoria histórica, el Dr. Carlos Garatea Grau, filólogo y rector emérito de la Pontificia Universidad Católica del Perú señaló que la encíclica ‘Magnifica Humanitas’ de León XIV ofrece un “campanazo imposible de ignorar”.
Durante su participación en la transmisión especial de Diálogos por la Esperanza,Garatea hizo una afirmación contundente: "La inteligencia artificial parecía un tema lejano de las preocupaciones de la iglesia. Sin embargo, las páginas de Magnifica Humanitas demuestran que se trata de una problemática perentoria debido al impacto en el ser humano y en los vínculos entre las personas de carne y hueso".
El filólogo citó cuatro afirmaciones de la encíclica: la pregunta sobre qué se está construyendo en el mundo digital; la cuestión sobre qué significa custodiar lo humano; la crisis en la relación con la vida; y la preocupante pérdida de memoria histórica.
Garatea estableció una distinción fundamental: "El Papa León XIV no pondera lo que hace la tecnología al hombre, sino lo que ella hace del hombre". La inteligencia artificial modifica la forma de percibir la realidad, de relacionarse, de escucharse y de creer, además de dañar los cimientos de la democracia al afectar la aspiración a la verdad.
El académico subrayó la centralidad del lenguaje en la encíclica: "Saber hablar cualquier lengua es una expresión de libertad y una actividad guiada por el principio de alteridad. Una lengua es siempre para otra, existe para el otro, no es para uno". La comunicación une porque se sostiene en conocimientos y memoria compartidos, y distingue porque involucra a personas con experiencias irreductibles.
Sin esa base común, afirmó Garatea, "no hay lengua, pero tampoco hay vida política ni vida auténticamente democrática". El olvido de esta premisa expone a la humanidad a perder su capacidad crítica y reflexiva, haciéndola susceptible a la manipulación.
El filólogo contrastó el lenguaje humano con la simulación de la máquina: "Lo que nos dice la máquina no es lenguaje, sino una simulación. El lenguaje humano es creativo, impredecible. La inteligencia artificial funciona por acumulación y repetición. Una máquina responde en función de lo que algún operador ha ingresado en el banco de datos. Lo que no está almacenado no existe en la máquina, aunque existe en la realidad".
Garatea advirtió sobre el peligro de la tergiversación: "El lenguaje es historia. Las palabras son historia. Si vaciamos el contenido de las palabras, si dejamos que se tergiversen los significados, estamos a un paso de vivir en un mundo paralelo, diseñado por políticos corruptos y una tecnocracia que incrementa su fortuna a costa de la ignorancia".
El académico identificó la polarización en redes como un ejemplo de esta dinámica: "El insulto, el agravio, la mentira, la humillación, dolorosamente normalizados en el espacio público". El Papa León XIV, señaló, entiende que se trata de "una guerra de palabras" que se prepara culturalmente a través de narrativas simplistas, lógicas de amigo-enemigo, desinformación y miedo.
Garatea concluyó con una paradoja: "Nunca hemos estado tan informados como ahora, pero nunca como antes hemos estado tan incomunicados". El desafío para América Latina consiste en educar a los jóvenes para "vivir juntos, recuperar las humanidades y las artes, y reforzar la idea de que con ellas se descubre y se vive en democracia".
"Debemos demostrarles a los jóvenes que el mundo tiene esperanza y que hay personas que levantan la voz y están dispuestas a sacrificar su tiempo por el bien común", finalizó.

