Monterrey, Nuevo León.- Jaime Zavala, es diseñador gráfico y fundador de Católika, la agencia creativa que pone el diseño al servicio de la transmición del Evangelio, relata en entrevista cómo un proyecto surgido en una pastoral juvenil cumple diez años y que ha lidiado con la responsabilidad de cuidar la imagen de la Iglesia ante las herramientas de generación de imágenes.
Zavala es creador de una marca que evangeliza mediante diseños para playeras, sudaderas y souvenirs; el proyecto también opera en el entorno digital; y su equipo surgió dentro de una pastoral juvenil; este año cumple diez años.
Un rostro detrás de las obras
La entrevista planteó una distinción inicial: hay rostros que el público identifica como influencers o creadores de contenido; y hay otros que se conocen más por sus obras que por su persona; Jaime Zavala pertenece a ese segundo grupo; su trabajo incluye colaboraciones con Hechos 29 y con la Pastoral Digital de Monterrey; y Católika reúne a un equipo que se encarga de la administración, las ideas y la producción; el diseño queda en sus manos.
El mensaje ya está; la tarea es adaptarlo
La conversación abordó el debate sobre una sociedad que se descristianiza; los pontífices Francisco y León XIV han planteado ese diagnóstico; y la pregunta que siguió fue cómo presentar los símbolos cristianos a las generaciones del siglo XXI.
Zavala respondió que el mensaje sigue siendo el mismo; lo que cambia es la adaptación a cada generación; y puso un ejemplo concreto: hace diez años no existía la inteligencia artificial; los diseños requerían programas de edición y conocimientos que no todos tenían; hoy un prompt produce un resultado.
Sin embargo, advirtió que la adaptación no implica abuso; “tenemos que ser responsables con cuidar también la parte de la imagen de la Iglesia, porque el mensaje ya está”, afirmó; y añadió: “el mensaje ya fue divulgado hace 2000 años”; la tarea actual consiste en ver tendencias, actualizarse y observar qué se utiliza hoy; sin sustituir nada.
Inteligencia artificial: herramienta y frontera
Zavala expuso los riesgos de la generación de imágenes; si la herramienta recibe una instrucción, la ejecuta; y esa ejecución puede producir un mensaje incorrecto.
Sostuvo que hay fronteras que cuidar con claridad; también describió la evolución técnica: hace tres años la inteligencia artificial producía errores perceptibles, como una figura con dos manos derechas; hoy esos errores no se notan; y la diferencia entre un arte creado desde cero y uno generado por inteligencia artificial se vuelve difícil de detectar.
Ante ese panorama, propuso usar la herramienta como apoyo; “sí nos facilita muchas cosas, pero tampoco dejarlo todo”; y añadió dos criterios: tener un criterio propio y usar los talentos y dones que Dios da.
Formación, asesoramiento y símbolos
Cuestionado por las tendencias de la comunidad católica joven y el interés por recuperar símbolos de la cristiandad histórica; y se planteó el riesgo de traducir esos símbolos a la época actual. Zavala respondió con una prioridad: la formación; antes de publicar o crear algo, conviene pedir asesoramiento; y consideró que los adultos mayores aportan experiencia y formación; por eso pidió acercarse a ellos para pedir opiniones.
El objetivo es no confundir el mensaje, no transvertir la información y verificar si el uso de un símbolo es correcto; “el signo, el símbolo, también es capaz de evangelizar”, afirmó.
No obstante, ese uso requiere cuidado; una idea puede percibirse de modo distinto según el conocimiento que cada persona tenga del símbolo; y en su oficio como diseñador gráfico, dijo, es importante justificar por qué se usa un símbolo; no solo las formas, sino también los colores; y que la persona conozca el significado correcto.
Logotipos: de las expresiones pascuales a la JMJ
La entrevista preguntó por el tipo de encargo que un diseñador católico puede considerar mayor: el logotipo de una visita papal, un jubileo eucarístico o un evento eclesial de gran escala.
Zavala mencionó la Jornada Mundial de la Juventud; en Portugal, en Lisboa, envió su propuesta de logotipo; no recibió respuesta; “lo intenté”, dijo; y no descartó volver a intentarlo. También relató experiencias previas: en las expresiones pascuales de 2016 y 2018, sus propuestas de logotipo fueron seleccionadas. El logo se presentó a nivel nacional: “fue algo muy padre, el poder ver mi logotipo representado a nivel nacional”, afirmó.
Añadió que Dios ha puesto en su camino a las personas correctas; su portafolio incluye la identidad visual de Hechos 29, un proyecto del padre Borre, de Misioneros Digitales; también el logotipo de la Pastoral Digital de México de la Iglesia mexicana; y expresó un sueño pendiente: que su logotipo represente una Jornada Mundial de la Juventud; y que esa jornada sea en México.
La entrevista concluyó con un reconocimiento a quienes trabajan detrás de las cámaras y de las imágenes; hay personas que se esfuerzan por crear y por servir a la misión y a la evangelización; Zavala coincidió: el mensaje está; a veces solo hay que darle forma; y esa forma requiere cuidado con quienes saben: sacerdotes, especialistas y teólogos que acompañan el proceso.

