Ciudad de México.- Tras confirmar la muerte del sacerdote mexicano Román de la Cruz Hernández en la región huasteca de Hidalgo, la Diócesis de Huejutla y la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) difundieron el 16 de septiembre de 2026 dos comunicados sobre el asesinato del ministro, quien se desempeñaba como párroco de Santa Cruz, Huejutla. El hecho habría ocurrido en la víspera de las celebraciones patrias en México.
Qué ocurrió el 15 de septiembre de 2026 en Santa Cruz, Huejutla
El cuerpo del sacerdote fue localizado sin vida y con lesiones producidas por arma de fuego en un tramo carretero de la Sierra de Hidalgo la mañana del 15 de septiembre. Tras el hallazgo, las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) iniciaron las investigaciones por el homicidio.
Según relatan los documentos periciales, el cadáver fue localizado en el tramo carretero que comunica comunidades serranas del municipio de Lolotla. Los reportes periodísticos señalan que, además de presentar impactos de proyectil de arma de fuego, se localizó una cartulina con un mensaje presumiblemente realizado por un grupo criminal local.
Los reportes periodísticos también refieren el hallazgo de una camioneta abandonada con placas de Baja California en las inmediaciones.
El sacerdote De la Cruz Hernández era originario de Mazahuacán, precisamente en el municipio de Lolotla, y formaba parte del clero de la Diócesis de Huejutla. Se confirmó que el religioso llevaba la Comisión para la Pastoral Profética de la diócesis y también fue titular de la parroquia de San Pedro Apóstol, en Acoxcatlán; las autoridades eclesiásticas aseguraron que su más reciente misión era ser párroco en Huejutla, en la iglesia de la Santa Cruz.
Obispos y diócesis piden investigación y justicia
El obispo de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán, dirigió un mensaje a la iglesia local y a la comunidad católica de México en el que compartió: “Nos sentimos consternados por tal hecho, pero no podemos especular sobre este acontecimiento, para permitir que las autoridades correspondientes puedan llevar a cabo la investigación e informar sobre la misma tragedia".
El pastor reiteró la urgente exhortación a la autoridad competente "para que lleve a cabo una investigación exhaustiva y se llegue al esclarecimiento de este hecho acontecido en nuestra diócesis, se haga justicia y no permitir que este suceso, ni los demás crímenes que han lastimado nuestra nación queden impunes".
Al mismo tiempo, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un comunicado de cercanía con el obispo Acosta. En el mensaje, la presidencia del organismo episcopal expresió su “indignación, tristeza y solidaridad hacia la Iglesia de Huejutla, Hidalgo" ante el asesinato.
El texto añade: "Nos unimos fraternalmente a Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, obispo de Huejutla, a sus sacerdotes, a la vida consagrada y a todo el pueblo de Dios de esta Iglesia particular y junto con él hacemos un llamado para que las autoridades correspondientes realicen una investigación exhaustiva que permita esclarecer estos hechos y se haga justicia de manera expedita".
COMUNICADO ÍNTEGRO: 260916 - CEM - Solidaridad con la Diócesis de Huejutla
La CEM también pidió oraciones: "elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso del P. Román, y pedimos a Dios que conceda fortaleza y consuelo a sus familiares, amigos, feligreses y a cuantos compartieron con él su ministerio y su vida".
Instancias eclesiales piden justicia, paz y reconciliación
En medio de la conmoción, la diócesis de Hejutla hizo "un apremiante llamado a todos los fieles y personas de buena voluntad para que como sociedad construyamos una cultura de paz y de reconciliación", y el obispo Acosta Beltrán insistió en que en todos los rincones de México no se pierda "el respeto a la vida de cualquier persona".
Y añadió: "Dejemos que Dios en su infinita bondad nos ayude para sacar del interior del corazón humano todo sentimiento destructivo de rencor, venganza y odio que atente contra lo más preciado que nos ha regalado: La vida".
Finalmente, el Centro Católico Multimedial (CCM) actualizó su registro histórico de agresiones y crímenes contra ministros de la Iglesia católica en México así como a diversos miembros partícipes de las instituciones religiosas como catequistas, religiosas y laicos cooperadores.
El CCM aseguró que, en lo que va del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo se contabilizan 28 episodios de violencia contra ministros y miembros de la Iglesia católica. Entre los que se encuentran 4 sacerdotes y 4 catequistas asesinados. El reporte incluye agresiones y crímenes contra laicos y familias cercanas a instituciones religiosas. El CCM especifica que las entidades de la República donde se han registrado estos episodios son Chiapas, Estado de México, Guerrero, Colima, Guanajuato, Ciudad de México, Tabasco, Baja California e Hidalgo.
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