Ciudad de México.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Universidad Pontificia de México y la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica inauguraron un coloquio internacional para conmemorar el centenario del inicio de la Guerra Cristera bajo la idea de una resistencia católica frente a las disposiciones federales de regulación y prohibición de la expresión de fe en México del siglo pasado. En el encuentro participan historiadores y académicos de instituciones nacionales e internacionales.
El obispo auxiliar de México y secretario general de la CEM, Héctor Mario Pérez Villarreal, dirigió un mensaje durante la inauguración: "Me da mucho gusto ver que ha iniciado este coloquio internacional el día de hoy, al cual hemos estado platicando ya por varios meses", declaró. Agradeció la participación de la Universidad Pontificia de México y de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica.
'No se recuerda la historia para reabrir heridas'
Pérez Villarreal situó el coloquio en el terreno de la reflexión académica: "Nos reunimos para hacer memoria de la verdad, reconociendo que solamente a través de ella podemos construir caminos auténticos de justicia, de reconciliación y paz", expresó. "No se recuerda la historia para reabrir heridas ni alimentar resentimiento, sino para no repetir los errores", complementó.
El obispo recordó el contexto de 1926: "Cuando las campanas de nuestros templos dejaron de sonar en el mundo público, comenzó una etapa de profundo sufrimiento para nuestro pueblo". Añadió que "la persecución religiosa fue una realidad que marcó la vida de innumerables familias mexicanas, obispos, sacerdotes, religiosos, sobre todo laicos, que padecieron la violencia y que muchos entregaron su vida por permanecer fieles a su conciencia y sobre todo a su fe".
'La verdad no puede convertirse en un instrumento de confrontación'
El secretario general de la CEM pidió hacer una lectura del episodio histórico sin bandos: "Recordar nuestra historia exige algo más que reconocer el sufrimiento. La verdad nos pide mirar el pasado con honestidad, sin ocultar las injusticias, pero también sin idealizar los acontecimientos y desconocer su complejidad", sostuvo.
"La memoria auténtica no busca señalar enemigos, sino comprendernos, reconocer las responsabilidades y aprender de las heridas que sin duda marcaron nuestra nación", afirmó. El obispo añadió que "la verdad no puede convertirse en un instrumento de confrontación, sino que debe ser siempre un servicio a la dignidad humana y al encuentro entre los hermanos".
'No murieron para imponer su fe'
Sobre el testimonio de los mártires, Pérez Villarreal señaló que "su grandeza no estuvo en imponerse sobre los demás, sino en permanecer fieles a Cristo incluso hasta entregar la propia vida". "No murieron para imponer su fe, sino para dar testimonio", dijo.
Pérez Villarreal vinculó la conmemoración con la realidad del país: "Hoy, cuando México continúa enfrentando heridas provocadas por la violencia, la injusticia, la impunidad y la división, aquella experiencia histórica nos recuerda que ninguna sociedad puede construir la paz desconociendo la dignidad de las personas", expresó.
Sobre la libertad religiosa, sostuvo que "no es un privilegio de algunos" ni "un derecho que nos deban de otorgar". "Es un derecho fundamental que se debe de garantizar para todos los ciudadanos, que todos hemos de reconocer y de defender", afirmó.
'No es una historia de buenos contra malos'
En el acto de apertura, el sacerdote doctor Juan Carlos Casas García, organizador del coloquio, insistió en que "la resistencia católica y la Cristiada, como se ha denominado al levantamiento armado de este periodo, no es una historia de buenos contra malos", declaró. "Fue más bien una guerra civil no declarada, donde la fe, el miedo, la obediencia y la supervivencia se mezclaron hasta romper pueblos enteros, comunidades y familias".
El doctor Casas citó al historiador Jean Meyer, presente en el encuentro: "Debemos recordar para no repetir". Asimismo, señaló que el objetivo del coloquio consiste en "conocer y profundizar las aristas y aspectos pendientes" de este episodio histórico, "con claroscuros, con luces y sombras".
Por su parte, el sacerdote rector de la UPM, Pedro Benítez Mestre, celebró la realización del coloquio con académicos de primer nivel e insistió en que la Iglesia católica "necesita de los intelectuales católicos para llevar a cabo su misión"; pero que, con frecuencia debe confrontarse a los asedios de otros intereses pues: "Cada vez que se ha querido extinguir la vida de la Iglesia, se ha hecho una campaña para acabar con las cabezas pensantes, ya sea de manera física, o a través de medios pseudo-jurídicos".
"A nuestra generación no nos toca juzgar a cada una de las conciencias; pero sí nos corresponde agradecer a esas generaciones que, asumiendo su propio papel, intentaron responder a las circunstancias que les tocaban vivir... y eso nosotros nos obliga también a asimilar desde nuestra propia situación, la situación que ahora vive nuestro país", dijo el rector.
Finalmente, el sacerdote Tomás de Hijar Ornelas, presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiásticas, tercera institución convocante del Coloquio Internacional, también aportó su reconocimiento a la calidad de los investigadores y ponentes para analizar con claridad, el periodo histórico que circunda la Guerra Cristera.
La conferencia inaugural
La conferencia magistral inaugural estuvo a cargo de Jean Meyer, historiador franco-mexicano y autor de La Cristiada, obra publicada en 1973 y 1974. La presentación del ponente lo describió como "el historiador de la libertad religiosa".
Durante la presentación se mencionó que Meyer es un intelectual creyente, "católico, de familia católica de muchas generaciones", y se planteó la necesidad de "superar viejos atavismos presentes todavía en el ámbito de la academia" respecto a la relación entre fe y razón.
En el coloquio participan expositores de instituciones nacionales e internacionales. Los organizadores señalaron que las reflexiones buscan "contribuir a una memoria libre de reduccionismos e instrumentalizaciones".
PROGRAMA Coloquio Internacional conmemora el centenario de la Guerra Cristera

