Washington DC, EU.- El arzobispo de Milwaukee, Jeffrey Grob, publicó un texto titulado "A Public Apology" en el que ofreció disculpas por su participación en un video grabado en la Casa Blanca el 22 de octubre. En el material, un grupo de obispos de Estados Unidos ora por el presidente Donald Trump. El arzobispo afirmó que la administración difundió la grabación sin el consentimiento de los participantes y sostuvo que el encuentro no representa un respaldo político.
El arzobispo de Milwaukee lamentó la situación tras la difusión del material: "Nunca debimos haber sido puestos en esa posición por la Casa Blanca", escribió en la publicación difundida en redes sociales y en el sitio de la Arquidiócesis de Milwaukee. El texto aparece pocos días antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
El origen del encuentro
Grob detalló que en septiembre recibió una invitación para reunirse con un grupo de obispos y abordar asuntos de interés para la Iglesia, entre ellos la inmigración. El encuentro fue organizado por la Heritage Foundation, un centro de pensamiento conservador. El arzobispo aclaró que no participó en una primera reunión realizada en junio.
A los asistentes les informaron que la reunión consistiría en una conversación privada, que podrían aparecer varios miembros católicos del gabinete y que existiría la oportunidad de orar en privado con Trump.
"Me tomé un tiempo para evaluar la decisión y finalmente sentí que, si tenía la oportunidad de ofrecer mi voz de una manera que pudiera mejorar la vida de los hijos de Dios, debía aprovecharla. Rezo por nuestros funcionarios electos a diario, así que parecía apropiado hacerlo en persona", explicó Grob.
El grupo se reunió con personal de la Casa Blanca antes de pasar al Despacho Oval. Trump los recibió y les entregó obsequios conmemorativos. Los líderes católicos recibieron la indicación de colocarse detrás del mandatario para orar: "Los obispos no sabían que también se grababa un video de la reunión y no dieron permiso para la publicación del video ni de las fotografías", indicó Grob. La publicación en la red social X acumula cerca de 1.8 millones de visualizaciones.
"Pronto comencé a recibir mensajes de seria preocupación por la posibilidad de que hubiera participado inadvertidamente en un evento político menos de dos semanas antes de una elección nacional. También escuché a algunas personas que se sintieron heridas por la forma en que ellas o sus familias fueron afectadas por las políticas del presidente", agregó el arzobispo.
'No es un respaldo'
Grob sostuvo que la reunión no constituye un respaldo: "No es en modo alguno un respaldo al presidente, sus políticas o su partido", declaró. Añadió que tenía reservas sobre el encuentro. "Desearía haberlas escuchado", escribió. "Siento una profunda tristeza, no solo por el dolor que causé, sino también por el hecho de que algo tan sagrado para un grupo de líderes religiosos, la oración a nuestro Padre Celestial, fuera manipulado de esa manera".
Otras reacciones
El arzobispo de Denver, James Golka, también se pronunció sobre su participación. Golka aparece en el material con la mano sobre el hombro de Trump. "Entiendo que muchas personas vieron el video, publicado por la Administración doce días antes de una elección, como un respaldo. Esa nunca fue mi intención", declaró a la revista Denver Catholic. "Me duele que haya personas heridas, y que haya personas usando intencionalmente este momento para sembrar desunión. Eso no es un fruto del Espíritu", añadió.
El obispo de Des Moines, William Joensen, manifestó su postura el 25 de octubre: "Desearía haber sido más astuto y menos simple, como aquellos que explotaron nuestra reunión para propósitos políticos partidistas", expresó.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) se deslindó del evento: "Esto no fue algo que organizara la USCCB. No está afiliado a la conferencia. No tengo más información", declaró Chieko Noguchi, vocero de la institución.
La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, defendió la gestión del mandatario: "Nunca ha habido un presidente mejor para los católicos estadounidenses que el presidente Trump, y su sólido historial lo demuestra: detuvo el uso del gobierno federal contra los cristianos, defendió y amplió con orgullo nuestros derechos religiosos, indultó a activistas provida y protegió los derechos de los padres", afirmó.
Contexto de tensión
La reunión ocurrió en un contexto de división entre los obispos de Estados Unidos. El encuentro fue organizado por la Heritage Foundation, institución vinculada al Proyecto 2025. La participación de doce obispos en un acto con el presidente generó críticas de sectores que consideran que el evento tuvo fines políticos. Las elecciones intermedias del 3 de noviembre comenzaron a celebrarse con la votación anticipada por correo en varios estados.

