Ciudad de México.- En el podcast de información sociorreligiosa Bajo Llave, el periodista argentino Lucas Schaerer describió desde Luján el horizonte de la gira del papa León XIV por Uruguay, Argentina y Perú. La conversación con Felipe Monroy y María Eugenia Jiménez reunió expectativa popular, despliegue logístico, presión social y una relación compleja entre el Vaticano y el gobierno de Javier Milei.
Schaerer ubicó el viaje en un marco simbólico de gran peso para el continente. Recordó que el cónclave del año pasado, el 8 de mayo, Día de la Virgen de Luján, dio a la Iglesia un “segundo Papa de América”, el primero norteamericano y el primero agustino.
También citó datos del Vaticano: el 64 % de los católicos nació en América. “Somos de América”, afirmó, y describió a Luján como una de las puntas de una cuna que acuna a un pueblo “muy creyente, muy mariano y muy peregrino”.
Uruguay y Argentina: recepción política y fiesta popular
El relato de Schaerer incluyó a Uruguay como primera escala. Ahí el Papa llegará el 6 de noviembre y será recibido por el presidente actual y por todos los expresidentes. Para Schaerer, ese gesto de unidad tiene fuerza política y simboliza la dimensión de un país con un millón de católicos bautizados en una población de tres millones.
Argentina aparece después, con un gobierno opositor a Jorge Mario Bergoglio. Schaerer recordó las críticas públicas de Milei contra Francisco, el posterior pedido de perdón y el abrazo entre ambos.
Sin embargo, sostuvo que la política oficial choca con la doctrina social de la Iglesia. En ese punto, el periodista situó uno de los capítulos más sensibles de la visita: la discapacidad.
Mencionó el Cottolengo Don Orione, un espacio de 50 hectáreas en la periferia de Buenos Aires donde más de 400 pacientes psiquiátricos y discapacitados reciben atención. “La fuerza de la debilidad” y “piedras desechadas que vuelven a ser angulares” fueron sus frases para describir ese escenario. Sin embargo, el pragmatismo político actual desprecia precisamente esa condición humana.
Cárcel de Devoto, IA y justicia social
Schaerer también anticipó una visita papal a una cárcel de Buenos Aires, el Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Airesla, conocida como Cárcel de Devoto (Villa Devoto). Afirmó que el gobierno apuró la salida de reclusos y dejó solo 70 personas en un penal con capacidad para mil 500. “Será más parecido a una ficción que a un penal real”, dijo.
Sobre la estrategia oficial, fue directo: “El gobierno lo que va a intentar es esto: apropiarse del papa, abrazarlo, mostrar la foto”. Pero agregó un contraste ideológico: “Todo el mundo en Argentina sabe que la posición de León con la IA es totalmente opuesta a la de Milei”. Y recuperó una frase papal: “La magnífica humanidad, no la magnífica IA”.
El eje económico y social ocupó buena parte del diálogo. Schaerer describió una Argentina con recesión, caída del consumo, casi 10 % de desocupación y 45 % de trabajadores sin derechos laborales.
En ese contexto, la Iglesia reunió cerca de 3.5 millones de dólares para la visita, con una campaña parroquial y aportes empresariales. El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, cuestionó al gobierno por la situación social: “Yo le creo a la gente, le creo al pueblo. El pueblo es el que tiene hambre, que no llega a fin de mes”, relató Schaerer.
El periodista también mencionó dos señales de cambio oficial: la reivindicación de la justicia social por parte del ministro de Economía en un plan de vivienda y la nueva votación de la ley de financiamiento para discapacidad. Schaerer afirmó que creyentes y no creyentes atribuyen ese giro a la visita papal.
Sobre el clero, dijo que los obispos están “con el pecho inflado” y con disposición a sostener los temas sociales y espirituales.
Córdoba, Luján y Perú: símbolos y logística
La agenda argentina incluye Buenos Aires, Córdoba y Luján. En Córdoba, Schaerer destacó al cardenal jesuita Ángel Rossi, crítico del gobierno y cercano a la espiritualidad ignaciana. También recordó al cura Brochero, “un pastor del pueblo”, y la figura de San Martín, con origen en una reducción jesuita y devoción católica. Para Schaerer, el primer gesto en Buenos Aires será la visita a la tumba de San Martín y a los soldados de Malvinas.
Sobre la organización, informó que la Conferencia Episcopal Argentina ya tiene más de 20 mil voluntarios inscriptos. Las parroquias y colegios, en especial los salesianos, funcionarán como espacios de hospedaje. La logística incluye pantallas, sonido, internet, drones, helicópteros y cobertura internacional.
Finalmente, el final del viaje para León XIV será Perú: “es la frutilla del postre”, dijo, y describió el peso relevante en el país andino por el retorno del pontífice a la tierra donde fue misionero, superior religioso y obispo diocesano, recorriendo a ras de suelo las realidades periféricas del pueblo peruano.

