Culiacán, Sinaloa.- El obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, convocó a todos los fieles, parroquias, movimientos y asociaciones a participar en una marcha pacífica por la paz el próximo domingo 13 de septiembre, al cumplirse dos años desde que la ciudad y diversas comunidades de la diócesis comenzaron a vivir una situación de violencia e inseguridad que ha dejado profundas heridas en la sociedad.
A través de una circular dirigida a los sacerdotes, diáconos, consagrados y fieles laicos, el obispo recordó que la violencia ha afectado a familias, comunidades, actividades económicas y educativas, y ha sembrado "dolor, miedo e incertidumbre". "No podemos acostumbrarnos al dolor ni permitir que el miedo nos robe la esperanza", expresó.
La jornada comenzará a las 7:00 de la mañana con la celebración de la Santa Eucaristía al pie de la escalinata de La Lomita. Posteriormente, los participantes caminarán juntos hasta la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario. Se invita a los asistentes a vestir una playera blanca "como signo de nuestro deseo y compromiso por la paz".
"Queremos que nuestra presencia sea una expresión pública y serena de nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro compromiso con la vida y la convivencia fraterna", señaló el obispo.
Suspensión de misas matutinas en Culiacán
El obispo pidió de manera particular a los sacerdotes que ese domingo se suspendan las celebraciones de las misas de la mañana en las comunidades parroquiales de la ciudad de Culiacán, para favorecer la participación de los fieles en la marcha. Las misas vespertinas podrán celebrarse conforme a los horarios habituales.
"Esta marcha quiere ser también una oportunidad para hacer memoria de quienes han sufrido y de quienes ya no están, pero, al mismo tiempo, para renovar nuestra esperanza y nuestro compromiso", afirmó el obispo.
El pastor citó a San Pablo: "No te dejes vencer por el mal; vence al mal con el bien". "Esta Palabra nos recuerda que nuestra respuesta ante el sufrimiento ha de abrir caminos de bien, justicia, reconciliación y fraternidad", añadió.
"La paz no se construye solamente desde las instituciones. Comienza en el corazón, se aprende en la familia, se cultiva en nuestras comunidades y se convierte en compromiso social. Cada uno de nosotros puede ser constructor de paz allí donde vive, trabaja, estudia y sirve", señaló Herrera Quiñónez.
Dos años de violencia en Culiacán
El 9 de septiembre se cumplen dos años desde que la ciudad de Culiacán y diversas comunidades de la diócesis comenzaron a vivir una situación de violencia e inseguridad que ha dejado profundas heridas en la sociedad.
La convocatoria del obispo busca que la marcha sea "un signo de que nuestro pueblo no ha perdido la esperanza y de que seguimos creyendo que es posible construir una sociedad diferente".
El obispo pidió a Santa María, Reina de la Paz, y a San José que intercedan por las familias y alcancen para todos "el don de una paz verdadera y duradera". "Caminemos juntos, oremos juntos y trabajemos juntos por la paz", concluyó.
COMUNICADO ÍNTEGRO: 260904 - Diócesis de Culiacán - Invitación a marcha pacífica por la paz
Culiacán clama paz en marcha por justicia y seguridad; obispo: '¡No cedan!'

