Huixquilucan, Edomex.- Con un llamado a misionar por la paz y ser agentes de unidad, decenas de participantes que contribuyeron en compilar la exposición "Virgen de Guadalupe en el marco de los 500 años de las apariciones" acudieron al acto de inauguración de la muestra iconografica de representaciones de la Virgen Morena del Tepeyac en el campus norte de la Universidad Anáhuac México.
La muestra, que estará en el edificio de la biblioteca de la universidad del 5 al 9 de octubre de 2026, está integrada tanto por piezas artísticas modernas como imágenes contemporáneas alusivas a la devoción de la Virgen de Guadalupe; destacan además auténticas "vírgenes familiares", es decir, íconos y cuadros que acompañan la vida íntima y hogareña de diversas familias.
Para los curadores de la exposición, esta selección de piezas es relevante porque cada imagen y obra tiene "una historia que acompaña la vida de las familias... todas las familias católicas en México tienen por lo menos una imagen de la Virgen de Guadalupe en sus hogares y esa devoción es la que también se manifiesta en esta exposición".

La inauguración de la exposición, motivada por el sacerdote Legionario de Cristo, John Walsh y bendecida por el obispo auxiliar de México, Javier Acero Pérez, se realizó el lunes 5 de octubre en el Salón San Juan Pablo II de la mencionada casa de estudios.
Walsh dirigió unas palabras de agradecimiento a los colaboradores de la exposición por el compromiso en la curaduría de las obras seleccionadas. Destacó que no hay que olvidar el origen de la presencia de Guadalupe en México que "apareció en un momento realmente complejo de la historia de este pueblo, entre la conquista y el encuentro"; y destacó que el mensaje guadalupano reitera la convicción de que "para Dios nadie es pequeño", porque su Madre se hizo presente precisamente entre los sencillos y últimos.
También compartió su personal experiencia con la imagen original de Guadalupe en 1976, cuando participó junto a otros legionarios en la última celebración eucarística en la Antigua Basílica de Guadalupe antes de que se trasladara al recinto nuevo que este 2026 cumple 50 años: "Tuve la gracia y el regalo de poder darle un beso cuando fue bajada de su nicho", relató.
El obispo Acero Pérez también dedicó algunas palabras a los presentes convocándoles a ser artesanos de paz y misioneros de unidad ante la realidad social mexicana. Pidió "dejar en paz al gobierno" con críticas insustanciales y, por el contrario "sembrar la paz en el corazón" como reflejo del amor y la mirada guadalupana Explicó que Guadalupe nos pide "mirar nuestra identidad mestiza" y la riqueza de los pueblos que convergen bajo su manto como España, México y Filipinas, además del resto de naciones del continente americano.
Acero recordó la reciente experiencia de la Iglesia capitalina en Filipinas donde el vicario general fue testigo de la inmensa devoción presente en el país asiático que fue durante siete años parte del territorio novohispano y, por tanto, de la Arquidiócesis de México; también recordó los esfuerzos del Museo del Prado para mostrar en una exposición temporal la riqueza iconográfica de la imagen de la Virgen de Guadalupe en la historia e insistió en la devoción que alcanza a diversos pueblos a ambos lados de los océanos que abrazan a México:
"Vemos unidad y hermanadad en Filipinas con la Virgen de Guadalupe... y en España, su devoción nos une, porque por lo menos hay mil 200 comunidades españolas donde se venera a la Virgen de Guadalupe de México", relató.
Aseguró que el papa León XIV tiene un interés particular en visitar México por la devoción Guadalupana y recordó que como Robert Prevost, recibió la consagración episcopal justo el 12 de diciembre, fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

Para finalizar la jornada inaugural, se presentaron cuatro breves ponencias de "La presencia de Santa María de Guadalupe en México". En esta actividad participaron como exponentes Carmen Parra, Salvador Sotomayor, Rodrigo Rivero Lake y Lucero Ashby de Murguía.

