Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV ha nombrado arzobispo coadjutor de Rabat al sacerdote español Mario León Dorado, después de que el titular de la diócesis marroquí, el cardenal español Cristóbal López Romero, se apartara de sus funciones al ser investigado por el Vaticano por supuestos abusos sexuales a mujeres adultas. La Santa Sede informó del nombramiento en un comunicado en el que repasó la trayectoria de León Dorado, sin hacer referencia a López Romero.
De acuerdo con el Código de Derecho Canónico, este nombramiento otorga a León Dorado el derecho automático a la sucesión al frente de la archidiócesis en el momento en que la sede quede oficialmente vacante. La normativa canónica contempla distintas figuras para asistir al gobierno de una diócesis. Mientras que el obispo auxiliar es designado para ayudar al obispo diocesano en las necesidades pastorales, el coadjutor, además de las facultades que pueda recibir, tiene derecho de sucesión.
Sacerdote-arzobispo Mario León Dorado
Nacido en Madrid en 1974 y perteneciente a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (O.M.I.), León Dorado ejerce desde 2013 como prefecto apostólico del Sáhara Occidental.
El religioso ha sido misionero en el Sáhara durante años, estudió árabe, francés e inglés para el servicio pastoral en la región, donde la presencia católica es minoritaria. Entre 2013 y agosto del 2026 lideró la Prefectura Apostólica del Sáhara Occidental, que incluye la catedral de San Francisco de Asís, en El Aaiún, y la iglesia de Nuestra Señora del Monte Carmelo, en Dajla.
Desde hace un mes ha asumido la administración apostólica de Rabat, una designación temporal que el Dicasterio para la Evangelización realizó tras la retirada de López Romero. En ese cargo, León Dorado actuó de forma provisional con los derechos y facultades de un obispo residente, mientras López Romero permanecía con la jurisdicción suspendida. Con el nombramiento se espera ahora su consagración episcopal, la recepción del nombramiento arzobispal y la imposición del palio metropolitano en manos del pontífice.
La investigación contra López Romero
La decisión del Vaticano responde a la crisis abierta tras la investigación preliminar iniciada contra López Romero, arzobispo de Rabat desde 2017 y creado cardenal en 2019.
El purpurado, de 74 años y natural de Vélez-Rubio (Almería), anunció en julio que se apartaba voluntariamente de todas sus funciones públicas y pastorales para "no entorpecer" las pesquisas del Vaticano, con las que colabora activamente, aunque rechazó tajantemente las acusaciones.
Al menos cinco mujeres acusaron al arzobispo de supuestas agresiones sexuales y comportamientos inapropiados, según una investigación divulgada. Sin embargo, fuentes judiciales consultadas aseguraron que no existen denuncias de abuso contra el arzobispo presentadas ante la Justicia marroquí. En paralelo, dos investigadores del Vaticano viajaron a Rabat para escuchar a algunas de las presuntas víctimas y a miembros de la diócesis.
En un comunicado difundido tras su retirada, López Romero agradeció el apoyo de la comunidad de Rabat y afirmó sentirse "bien, en paz y tranquilo". "Nunca tantas personas han rezado por mí; esto da sus frutos y se lo agradezco", añadió. El cardenal también pidió a la comunidad católica de Marruecos que acogiera y manifestara "su fraternidad" al nuevo administrador apostólico.
Iglesia en Marruecos
La arquidiócesis de Rabat es una de las dos circunscripciones eclesiásticas de Marruecos, junto con la de Tánger. El porcentaje de cristianos en el país no supera el 0,1%, siendo la mayoría extranjeros.
La comunidad católica en Rabat está formada por fieles de más de cien nacionalidades, y la arquidiócesis se ha caracterizado por su labor de diálogo interreligioso y su defensa de la libertad religiosa.
López Romero, considerado un hombre próximo al papa Francisco, fue uno de los cardenales que participaron en el cónclave de 2025 para elegir al sucesor de Bergoglio, y su nombre llegó a figurar en las listas de papables. Desde Rabat, el prelado defendió el diálogo entre religiones y condenó públicamente la ofensiva militar de Israel contra Gaza y el Líbano.
En una entrevista con la Agencia de Noticias Salesiana, López Romero explicó que "la dificultad de la libertad religiosa en Marruecos no reside en el ámbito político, religioso, jurídico o legislativo, sino en el social, familiar, cultural y educativo".

