Paraná, Argentina.- El Instituto del Pensamiento Social de la Iglesia Juan Pablo II (IPSI) presentó la Cátedra Francisco en el Salón Mariano Moreno del Honorable Concejo Deliberante de Paraná. El encuentro reunió a 150 personas, entre asistentes presenciales y participantes conectados de manera virtual desde distintos puntos de Argentina y de América Latina.
La Cátedra se propone como un espacio de formación, reflexión y diálogo social. Su objetivo: pensar los desafíos actuales desde el pensamiento del Papa Francisco y la cultura del encuentro.
Los responsables de explicar los fundamentos fueron la licenciada Nadia Bilat y el doctor José Cassano. Señalaron que la iniciativa busca promover la articulación de actores sindicales, sociales, académicos, comunitarios y políticos en procesos orientados a la transformación de la realidad. Destacaron que la Cátedra es un espacio abierto que continuará desarrollando actividades y convocará a todos aquellos que deseen sumarse a este proceso sinodal.
Durante la jornada se compartieron líneas de trabajo y testimonios. Estos reflejaron la influencia de Francisco en iniciativas vinculadas al cuidado de la casa común, la unidad de los pueblos latinoamericanos y el trabajo y la educación en contextos de vulnerabilidad. El bloque fue moderado por el licenciado Neri Rivero.
Hicieron uso de la palabra: Mario Piña, de la Red Laical Latinoamericana; Marta Arriola, de la Red Eclesial de Justicia y Paz de la Patria Grande; el sacerdote Pedro Baya, rector de la Universidad Latinoamericana de la Periferia (ULPE); Servando Álvarez Maldonado, director del Instituto de Derecho Agrario y Minería del CAER.
Mario Piña reconoció que Francisco fue "un fuerte viento fresco... algunos nos dejó temblando, nos desubicó porque creíamos que todo estaba acomodado".
Pedro Baya habló del proyecto ULPE, para poner al centro a quienes están en las periferias. Con procesos formativos en torno al techo, tierra y trabajo para "que los agentes pastorales y de construcicón social de los barrios puedan formarse para volver renovados a transformar las sociedades desde sus propios lugares".
Marta Arriolla celebró la iniciativa; y compartió su experiencia en la construcción del proyecto "Cuidadores de la Casa Común", un movimiento social que responde a los llamados del papa Francisco para trabajar desde el sector popular en la transformación de la realidad. Recordó además que Francisco mostró esta opción mediante los gestos: "que en el inicio de su pontificado se inclinó ante el pueblo y con ese gesto nos habló de reconocer la trascendencia del Pueblo de Dios y ponerse al servicio; y también su último gesto, ya partiendo, fue saludar al pueblo. Así que cómo nos reconstruimos como pueblo es lo más importante de la Cátedra".
Finalmente Servando Álvarez compartió experiencias que pasaron de la inspiración recibida del pontífice Bergoglio a la acción comunitaria. Habló de 'El sello SEND', un proyecto inspirado en la carta encíclica Laudato si' que se materializó en gobernanza agro-productiva y seguridad jurídica preventiva en la municipalidad de Entre Ríos.
Respaldo desde el Vaticano
Uno de los momentos centrales fue la proyección de un video enviado desde el Vaticano por la doctora Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina. Cuda expresó su apoyo a la iniciativa y destacó la importancia de estos espacios de formación y diálogo. Su mensaje conectó el lanzamiento en Paraná con las orientaciones del pontífice para todo el continente.
La Cátedra Francisco surge en un momento en que el magisterio del Papa argentino sigue siendo referencia para movimientos sociales y eclesiales en la región.
Durante su fecundo pontificado a lo largo de 12 años, Francisco impulsó conceptos como la “cultura del encuentro” (frente a la indiferencia y la polarización), la “sinodalidad” (caminar juntos) y la “opción por los pobres”. También ha promovido el diálogo con organizaciones populares y la defensa de la casa común, plasmada en la encíclica Laudato si'.
Argentina, país natal de Jorge Mario Bergoglio, mantiene una relación especial con su legado. La creación de una cátedra que lleve su nombre en Paraná, capital de Entre Ríos, se inscribe en una red de iniciativas académicas y pastorales que buscan traducir su pensamiento en acciones concretas. El IPSI, por su parte, tiene como misión difundir la Doctrina Social de la Iglesia, por lo que esta cátedra amplía su trabajo hacia una perspectiva latinoamericana.
Participación y compromisos concretos
El encuentro contó con la presencia de autoridades locales, representantes de organizaciones sociales y sindicales, referentes académicos y público en general. El ambiente fue de encuentro, escucha y compromiso compartido. La jornada concluyó con una actividad participativa en la que los asistentes compartieron compromisos concretos y construyeron de manera comunitaria un mensaje común orientado a fortalecer la cultura del encuentro.
La Cátedra Francisco se consolida así como un espacio que trasciende lo teórico. Busca incidir en la realidad desde una perspectiva ética y social, inspirada en el Papa que vino “del fin del mundo”. “No es un espacio cerrado”, reiteraron los organizadores. “Es una invitación a sumarse a un proceso sinodal, abierto a todos los que quieran dialogar y transformar”.
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