Este 10 de septiembre se estrena en México ‘Día Ocho. El soplo del espíritu’ (José Gómez de Vargas, 2024), un filme de ficción religioso inspirado en los testimonios de sanación que el sacerdote misionero Emiliano Tardif auxilió mediante su ministerio en la República Dominicana a finales del siglo XX. La película, en palabras de su productor José Monegro, es una estampa actual de la vida moderna de los desafíos que los jóvenes y sus familias enfrentan pero que está “atravesada por la vida de un hombre santo que está ya siendo considerado para los altares”.
La película presenta momentos asíncronos de tres historias que, a pesar de su distancia temporal, convergen en un encuentro necesario.
En primer lugar se sigue la historia del propio sacerdote canadiense Emiliano Tardif (interpretado por Juan Ángel, archiconocido actor por su papel en la telenovela Café con aroma de mujer) quien, durante una de las famosas misas de sanación explica su propia conversión y convicción del ministerio.
El religioso relata su experiencia misionera y su diagnóstico temprano de tuberculosis en los años 70. Después cuenta el punto de inflexión de su vida y ministerio cuando un grupo de fieles carismáticos rezan por un acto de sanación para el sacerdote y él es curado milagrosamente. Desde ese momento, Tardif se dedica a llevar el mensaje de sanación de Jesucristo por más de 71 países a través de la Comunidad de Siervos de Cristo Vivo y sus escritos, como el best-seller Jesús está vivo.
El relato de Tardif y la misa de sanación llegan a las manos de una joven influencer más de 30 años después a través de un video de redes sociales. En esta segunda historia, la joven dominicana Yira Sandoval (Angeline Monegro) vive un complejo momento de miedo, soledad y aislamiento debido a la grave enfermedad de su hermana menor, el distanciamiento de sus padres y la presión del mercado digital. Finalmente, una tercera historia sirve de insólita conexión entre el padre Emiliano y Yira, entre un ministerio fecundo en los años ochenta y una necesidad sentida en la época actual.
Por ello, José Monegro explica que no es un documental propiamente aunque los favores y sanaciones milagrosos sí son históricos y sus protagonistas al final dan testimonio de los mismos: “Es una película inspirada en la vida del padre Tardif, pero fundamentalmente el esfuerzo que hicimos en la productora fue presentar una película que puedan ver católicos y no católicos. Aborda asuntos actuales que tocan a cualquiera, es una película moderna”.
El filme aborda diversas realidades eclesiales latinoamericanas como el servicio de los sacerdotes misioneros extranjeros, la presencia del Movimiento Carismático Católico, las misas de sanación, la difusión editorial de la vida de los santos y el testimonio compartido de los creyentes en la vida cotidiana.
Aunque el filme propone un final feliz de vida próspera, la convergencia de las historias sirve para ayudar a entender que las identidades cristianas (por distintas o lejanas que parezcan) se encuentran conectadas por un ministerio que trasciende órdenes, instituciones y reglas; es –como dice el subtítulo del filme– el ‘soplo del Espíritu’ que participa lo mismo en una lóbrega habitación de hospital con un sacerdote renuente; en una singular comunidad de fieles que practican la sanación, la profecía, la alabanza efusiva y la glosolalia; en la esperanza de una madre por la supervivencia de su hijo; o en una joven moderna que, buscando una respuesta, encuentra a una persona y se reencuentra con su fe y con los suyos.
La película se encuentra ya en los cines de México gracias al Festival Internacional de Cine Católico.
*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

