Lourdes, Francia.- El tercer día del papa León XIV en Francia tuvo como escenario único el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, donde el pontífice desarrolló una agenda de cinco citas que abarcó desde el encuentro con los obispos de la Conferencia Episcopal Francesa hasta la procesión de las antorchas, pasando por una misa multitudinaria en la Prairie, un mensaje a los enfermos y una reunión de casi dos horas con víctimas de abusos sexuales en la Iglesia.
Francia: el reino de María y una advertencia sobre la laicidad
La jornada arrancó a las 9:00 horas en el Hemiciclo de Santa Bernadette, donde León XIV se reunió con los obispos de la Conferencia Episcopal Francesa, reunidos en Asamblea Plenaria. Abrió su discurso con un reconocimiento al vínculo histórico entre Francia y la Virgen: "El culto a la Madre de Dios se arraigó aquí tan profundamente que Francia fue llamada muy pronto el 'Reino de María'".
El Papa dirigió a los obispos una petición de audacia misionera: "Ante los inmensos retos de nuestra época, los exhorto, queridos hermanos, a dar muestras de valentía, audacia y creatividad misionera".
Y añadió: "No se dejen desanimar por los errores, las incoherencias o incluso por las caídas que han jalonado la historia de este pueblo en camino".
Sobre el régimen de laicidad francés, León XIV fue explícito: "Los invito a mantenerse vigilantes para defender la libertad y los derechos de la Iglesia a evangelizar, a educar en la verdadera libertad y a practicar públicamente el culto, para que, de manera visible, se pueda ejercer la caridad en nombre de Jesucristo". Abogó por un equilibrio en la laicidad en Francia, ante la amenaza de secularizaciones antirreligiosas o regímenes teocráticos renovados.
El viaje del Papa se da en el contexto de la aprobación de la eutanasia en Francia. Por ello, el pontífice reconoció la labor de los obispos en los debates sobre el final de la vida y los animó a perseverar en su defensa por la dignidad de la vida humana en todas las condiciones y circunstancias. Pidió que se hagan acompañar de la sociedad y citando a Francisco en el mensaje por la reapertura de Notre-Dame recordó que los bautizados deben "recuperar su herencia de fe".
El Papa abordó también los abusos en la Iglesia, reconoció que los obispos "han adoptado medidas valientes para hacerle frente, a través de la escucha, la búsqueda de la verdad, la justicia, el perdón, la reparación y un compromiso firme a favor de una cultura de la prevención y protección frente a estos delitos. Les agradezco lo que han hecho". Y advirtió sobre la unidad: "Las divisiones ideológicas harían vano su testimonio".
León XIV, penitencia y vida eterna
A las 11:00 horas, el Papa presidió la misa en la Prairie del Santuario ante miles de peregrinos llegados de toda Francia y del mundo. En su homilía, León XIV retomó la llamada a la conversión que la Virgen dirigió a santa Bernardita: "¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!".
"La Virgen nos pide que hagamos penitencia, no sólo por nosotros mismos, que la necesitamos, sino también por los pecadores, por un mundo que va mal", afirmó.
El Papa Prevost citó las palabras de santa María a Bernardita —"No te prometo que serás feliz en este mundo, sino en el otro"— para advertir sobre las corrientes que pretenden redefinir el valor de la vida humana: "Frente a las corrientes actuales que pretenden redefinir el valor de la vida humana ante la enfermedad, el sufrimiento o la vejez, la Gruta de Massabielle se erige como un santuario de la esperanza cristiana. Aquí no se rechaza ninguna fragilidad".
León XIV dedicó un pasaje a la conversión de la propia Iglesia: "Para sanar las profundas heridas, las infidelidades y los dolorosos extravíos cometidos en su seno, debemos someternos humildemente a la mirada purificadora del Señor".
Y concluyó con una promesa: "No se irán de Lourdes tal y como llegaron: se marcharán como misioneros de la esperanza. Ese es el milagro de este lugar: suscitar la alegría de la esperanza en medio de la prueba y el dolor".
Enfemos no son 'una carga', son el corazón palpitante del mundo
A las 15:30 horas, el Papa se trasladó al Accueil Notre-Dame para un encuentro con los enfermos y sus acompañantes. "Aquí la fragilidad no se esconde, sino que se convierte en el lugar de un encuentro sagrado", afirmó respecto a Lourdes y la misión de la Iglesia en el acompañamiento.
"La persona humana es, en efecto, 'digna' por el mero hecho de existir y de tener como fin la eternidad. Su dignidad no se mide ni se discute".
Lanzó una advertencia sobre el final de la vida: "Precisamente en nombre de esta dignidad inalienable de la persona humana debe rechazarse firmemente la tentación de quitar la vida con el pretexto de una falsa compasión. Es imposible considerar normal el hecho de poner fin a la vida. Lo que es legal no es necesariamente moral".
Y añadió: "Ninguno tiene el derecho, nunca, basándose en algoritmos de laboratorio, de decidir sobre la vida de un embrión determinado o de una persona de la tercera edad determinada. La medicina nunca podrá convertirse en sierva de la muerte programada".
A los agentes sanitarios les pidió: "Sean servidores apasionados de la vida". Y a los enfermos: "Ustedes no son un peso, son el corazón palpitante de nuestra humanidad y un tesoro precioso para la Iglesia".
Procesión de las antorchas
La jornada concluyó a las 21:00 horas con el rezo del Rosario y la procesión aux flambeaux en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Miles de peregrinos participaron en el recorrido con velas encendidas, en una de las tradiciones más emblemáticas del santuario. La procesión, que se celebra cada tarde desde 1863, recorrió el área del santuario con la imagen de la Virgen iluminada por las antorchas de los fieles.
El viaje apostólico de León XIV a Francia concluirá el lunes 28 de septiembre con una jornada en Metz. El programa oficial incluye a las 10:00 horas un encuentro interreligioso en el Centro de Congresos Robert Schuman, seguido a las 11:00 por el encuentro "En las raíces de Europa por la paz y la unidad". Por la tarde, a las 16:00 horas, el Papa presidirá una misa en la Catedral de San Esteban, y a las 18:30 horas tendrá lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto Metz-Nancy-Lorraine. El regreso a Roma está previsto para las 20:50 horas.
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