California, Estados Unidos.- La diócesis católica caldea de San Pedro Apóstol en San Diego, California, tiene desde esta semana un administrador temporal luego que el papa León XIV aceptara la renuncia del obispo Emanuel Hana Shaleta, quien enfrenta un proceso judicial por delitos financieros en Estados Unidos.
Shaleta, de 69 años, fue arrestado el 5 de marzo de 2026 en el Aeropuerto Internacional de San Diego cuando presuntamente intentaba salir del país. La oficina del Sheriff del Condado de San Diego informó que el religioso enfrenta ocho cargos por malversación de fondos, ocho cargos por lavado de dinero y un cargo agravante por delitos de cuello blanco, según el Código Penal de California.
La investigación contra el obispo comenzó en agosto de 2025. Un representante de la Iglesia Caldea de San Pedro en El Cajón presentó una denuncia acompañada de documentos que señalaban posibles irregularidades financieras cometidas por el líder espiritual. A partir de ese momento, la unidad especializada en fraude del sheriff inició una revisión de los movimientos económicos dentro de la diócesis.
Las acusaciones señalan que Shaleta habría realizado retiros de efectivo de la catedral e intentado reponer el dinero mediante cheques provenientes de una cuenta vinculada a una organización benéfica. Según la fiscalía, los movimientos irregulares podrían superar el millón de dólares, aunque los cargos formales mencionan 270 mil dólares desviados.
El fiscal Joel Madero declaró que las acusaciones están relacionadas con pagos mensuales de alquiler de más de 30 mil dólares de un inquilino del salón social de la iglesia que presuntamente faltaban. Madero señaló que Shaleta "proporcionó relatos completamente irrazonables de adónde iba ese dinero".
Durante una audiencia celebrada el 9 de marzo en el Tribunal Superior de California en El Cajón, Shaleta se declaró inocente de los 16 cargos graves que se le imputan. La audiencia contó con la presencia de numerosos simpatizantes del religioso.
El juez fijó una fianza de 125 mil dólares y ordenó la confiscación del pasaporte de Shaleta. La fiscalía consideró que el obispo representaba un riesgo de fuga, mientras que la defensa argumentó que el vuelo que pretendía tomar el día de su arresto estaba planeado con anticipación.
Shaleta, quien fue ordenado sacerdote de la Iglesia Caldea Católica en Detroit en 1984 y designado para la diócesis de San Diego en 2017 después de ser obispo durante dos años en Mar Addai de los Caldeos (Toronto, Canadá), podría enfrentar 15 años de prisión si es declarado culpable de todos los cargos. Una audiencia preliminar está programada para el 27 de abril.
La defensa del obispo, encabezada por la abogada Sharon Appelbaum, anunció su intención de demostrar que las acusaciones son falsas. En una misa previa a su arresto, Shaleta abordó las acusaciones en su contra con una declaración contundente: "Nunca he abusado ni un centavo del dinero de la iglesia. Por el contrario, he hecho todo lo posible por preservar y administrar adecuadamente las donaciones de la iglesia".
Los sacerdotes de la Eparquía Caldea Católica de San Pedro Apóstol emitieron un comunicado expresando solidaridad con Shaleta; la eparquía cuenta con una veintena de sacerdotes, un número semejante de religiosos y doce parroquias para un aproximado de 70 mil feligreses de la diáspora del Asia Occidental y el Norte de África.
Sin embargo, el Vaticano anunció la aceptación de la renuncia el 10 de marzo a través de su boletín oficial. La Santa Sede informó que "el Santo Padre ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la Eparquía de San Pedro Apóstol de San Diego de los Caldeos (EE.UU.) presentada por Su Eminencia Emanuel Hana Shaleta".
De acuerdo con la embajada del Vaticano en Washington, León aceptó la renuncia cuando Shaleta la presentó en febrero, pero el anuncio se postergó para no interferir con la investigación policial. El código de derecho canónico para las iglesias de rito oriental permite que el papa acepte la dimisión cuando un obispo solicita dejar el cargo.
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En sustitución de Shaleta, el pontífice nombró como administrador apostólico al obispo Saad Hanna Sirop, quien asumirá la conducción temporal de esta jurisdicción que agrupa a más de un millón de fieles católicos caldeos en San Diego.
Además de los cargos financieros, el religioso enfrenta cuestionamientos por su conducta personal. Reportes periodísticos señalan que Shaleta cruzaba con frecuencia la frontera entre San Diego y Tijuana para visitar un club de striptease donde presuntamente se ejercía prostitución. Algunas versiones indican que el obispo habría acudido hasta una docena de veces al mes a este tipo de establecimientos.
La Iglesia Caldea es una Iglesia católica oriental en plena comunión con la Santa Sede, históricamente arraigada en Mesopotamia, principalmente en Iraq e Irán, con sede en Bagdad. Sus creencias se alinean con la doctrina católica romana, pero mantiene tradiciones e identidad orientales propias.
La diáspora caldea en Estados Unidos es una de las más importantes del mundo para esta comunidad.
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