Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV nombró al arzobispo Gabriele Giordano Caccia como nuevo nuncio apostólico en Estados Unidos, según informó este sábado la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El designado se desempeñaba desde 2019 como Observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
Caccia sucede al cardenal francés Christophe Pierre, quien presentó su renuncia al cumplir 80 años el pasado 30 de enero. El nuevo representante pontificio llega a Washington en un año emblemático: 2026 marca el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos.
Caccia declaró sentirse "honrado y profundamente agradecido por la decisión del Santo Padre" de nombrarlo nuncio en el país y la Iglesia donde el propio Papa "nació y creció". El pontífice, originario de Chicago, conoce de primera mano la realidad eclesial y social de la nación.
El nuevo nuncio recibe esta misión con alegría y entusiasmo: una misión al servicio de la comunión y la paz, que comienza precisamente en el año del 250 aniversario de la independencia estadounidense. Caccia se mostró alentado por la calidez y la apertura que ya ha experimentado en la Iglesia local, la gente y las instituciones del país, a quienes conoció durante sus años de servicio en las Naciones Unidas.
Gabriele Giordano Caccia nació en Milán el 24 de febrero de 1958. Fue ordenado sacerdote en 1983 por el cardenal Carlo Maria Martini y ejerció su ministerio en la parroquia de San Giovanni Bosco de Milán hasta 1986. Ingresó en la Pontificia Academia Eclesiástica de Roma, donde obtuvo un Doctorado en Teología y una Licenciatura en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana.
Su carrera diplomática comenzó en 1991, cuando ingresó al servicio diplomático de la Santa Sede y fue destinado a la Representación Pontificia en Tanzania. En 1993, fue llamado a servir en la Sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, en la Secretaría del Sustituto. En 2002, fue nombrado Asesor para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.
En julio de 2009, el papa Benedicto XVI lo nombró Nuncio Apostólico en el Líbano y Arzobispo-Obispo Titular de Sepino. Recibió la ordenación episcopal del mismo pontífice el 12 de septiembre de 2009. En 2017, el papa Francisco lo designó Nuncio en Filipinas y, en 2019, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU.
La designación de Caccia adquiere especial significado en el contexto actual de guerra destada por el presidente Donald J. Trump sobre varios objetivos geopolíticos y en vísperas de la conmemoración del 250 aniversario de Estados Unidos. El nuevo nuncio tendrá la responsabilidad de representar a León XIV ante el gobierno estadounidense y de servir de enlace con la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.
El arzobispo conoce profundamente la realidad estadounidense tras seis años como observador vaticano ante las oficinas neoyorquinas de las Naciones Unidas, donde estableció vínculos con representantes de la sociedad civil, líderes religiosos y diplomáticos acreditados en territorio estadounidense. Esta experiencia previa facilita su transición al puesto de nuncio en Washington.
La agenda del nuevo nuncio incluirá temas sensibles como la política migratoria, el diálogo interreligioso, la defensa de la vida y la familia, y la construcción de paz en un contexto global marcado por conflictos bélicos. Caccia llega a Estados Unidos en un momento donde las relaciones entre la Santa Sede y la administración estadounidense requieren un diálogo constante sobre estos asuntos.
El arzobispo milanés inicia su misión con el respaldo de su amplia experiencia diplomática y el conocimiento directo de la realidad eclesial estadounidense, adquirido durante sus años de servicio en Nueva York. La comunidad católica en Estados Unidos, una de las más numerosas del mundo, recibe a un representante pontificio con trayectoria global y sensibilidad para los desafíos contemporáneos.

