Ciudad de México.- En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, los obispos católicos externaron diversas posturas públicas respecto a la situación que enfrentan las mujeres en el país.
La Arquidiócesis de México emitió un posicionamiento respecto al papel que debe asumir el Estado ante las cifras de violencia que afectan a la población femenina. En su editorial, la institución señaló que muchas mujeres enfrentan "violencia doméstica, explotación, pobreza y abandono".
Ante este diagnóstico, la Iglesia mexicana demandó acciones que trasciendan la asistencia inmediata: "Se requieren respuestas estructurales que garanticen dignidad, oportunidades y protección", destacó la editorial del órgano eclesiástico liderado por el cardenal arzobispo de México, Carlos Aguiar Retes.
Relevancia del rol femenino
Por su parte, el obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, enfatizó la relevancia de las mujeres en la vida eclesiástica del estado, destacando especialmente el rol de las madres de familia como las primeras en acercar a los niños a la religión: "Esa es la misión de las mamás, las mamás son las primeras que enseñan a rezar a los niños, a portarse bien, acercarse a Dios y a conocer a la Virgen", explicó el obispo.
En la capital de Puebla, el obispo auxiliar angelopolitano, Tomás López Durán, elevó oraciones por las madres buscadoras y por diversas víctimas de la violencia en el país, al tiempo que expresó su solidaridad con las familias que atraviesan momentos de dolor y exigió consuelo para quienes siguen esperando justicia. Señaló que la Virgen María representa un ejemplo de fortaleza y consuelo para muchas mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
En el norte de la República, el obispo de Saltillo, Hilario González, hizo un llamado enérgico a valorar la dignidad de la mujer y a fortalecer la vida espiritual: “Deseamos poner delante de Dios a todas las mujeres, especialmente a las que, como la samaritana, tienen sed de ser respetadas, tratadas de acuerdo con su dignidad de persona e hija de Dios”, expresó.
"Que toda mujer sepa con seguridad y gozo que tiene una vocación trascendente, que procede de Dios y conduce a Él; y se valore como un manantial de agua limpia y fecunda", señaló González García.
Desafíos femeninos, prioritarios
En Zacatecas, el obispo Sigifredo Noriega Barceló no celebró la tradicional misa domincal en la Basílica Catedral Diocesana toda vez que las manifestaciones ponen en riesgo a la feligresía. Sin embargo reconoció: "Nuestra gratitud, nuestra cercanía, nuestro respeto y una atención muy especial a todas las mujeres que sufren la violencia, la violencia por ser mujeres". El obispo reconoció que aún falta crecer “en el reconocimiento de la igual dignidad del hombre, de la mujer y de todo ser humano".
En México un promedio de 10 mujeres son asesinadas al día. Además, del total de víctimas de explotación en el país, el 80% pertenece al género femenino. La Iglesia católica también abogó por las mujeres adultas mayores pues, a su consideración es preocupante que enfrenten condiciones de abandono en un 16% de los casos entre las mujeres mayores de 60 años.
Otro fenómeno social que la Iglesia vinculó con la vulnerabilidad femenina es el abandono paterno. El editorial lamentó que 4 de cada 10 hogares en México carecen de la figura paterna, una situación que coloca a muchas mujeres en una posición de mayor exposición a contextos de violencia o explotación.
En el centro del país, el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, afirmó que el #8M representa una oportunidad para reconocer el papel de la mujer y analizar los pendientes en materia de respeto a su dignidad; y dijo que esta fecha no debe reducirse únicamente a expresiones que generan polémica, sino que debe servir para reflexionar sobre el papel de la mujer en la sociedad y dentro de la Iglesia.
“Que se han logrado muchos avances, sí. Que nos falta mucho, también es cierto. Vemos como no se ha llegado todavía a un sano equilibrio donde se debe de ser respete la dignidad de la mujer y que en muchas situaciones todavía se le margina, se le desprecia. Creo que es importante que trabajemos todavía mucho más en la verdadera dignidad de la mujer”, concluyó.
El obispo de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, lamentó que todavía en muchos sectores se siga maltratando a la mujer sobre todo en los hogares donde no se le da el valor que merece: "Eso es un reto tremendo que se tiene que estar viviendo constantemente, porque mientras en los hogares, con el ejemplo, las palabras y la mentalidad no se dignifique a la mujer y lo mismo en las escuelas, pues va a ser difícil que se logre realmente la valorización plena de la mujer de igual dignidad del hombre".
Machismo, contra el plan divino
Dentro de la ceremonia domincal, el obispo de Cuernavaca y presdiente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Ramón Castro Castro, aseguró que el machismo "está en contra del plan de Dios". Abogó por salarios equitativos entre hombres y mujeres y destacó que "hay mujeres que son víctimas de violencia, de acoso y exclusión; hay mujeres cuya voz es silenciada o desacreditada. Cristo reconoce a la mujer como ese interlocutor pleno, cómo no habremos también nosotros de trabajar, de apoyar y de defender".
Con excepción de las manifestantes conocidas como "bloque negro" a las que aseguró son contratadas para propiciar violencia ideológica y polarización política; el obispo también aseguró que la Iglesia no está en contra de las marchas ni de quienes se manifiestan a través de pintas y “destrozos en construcciones históricas y religiosas”:
"Ojalá y este encuentro entre Cristo y la mujer nos haga reflexionar a todos y a todas, cuando en estas manifestaciones que se hacen, cuando se destruya herencia cultural, se destruya herencia religiosa. Creo que al menos la mitad de las mujeres que hoy se manifiestan violentamente, no todas, son católicas; duele que este hecho haga pensar como si nosotros estuviéramos en contra de ellas, no lo estamos; cuántas veces su servidor ha defendido a la mujer y seguirá haciéndolo”, refirió.
Finalmente, el obispo Salvador González, en su primera misa dominical cuaresmal en la diócesis de Cancún-Chetumal de la que recién tomó posesión, compartió un mensaje de cercanía y reconocimiento hacia las mujeres que enfrentan diversas realidades, desde la violencia en el hogar hasta el abandono o la incomprensión social; en su homilía destacó también el trabajo pastoral que se realiza desde la Iglesia para brindar apoyo a las mujeres, a través de casas de acogida, centros de escucha, servicios de orientación espiritual y psicológica, además de redes comunitarias y acciones de pastoral familiar.

