San Luis Potosí, SLP.- La Arquidiócesis de San Luis Potosí emitió un posicionamiento público firmado por su arzobispo, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, en respuesta a los hechos ocurridos el 8 de marzo de 2026, Día Internacional de la Mujer, cuando manifestantes causaron daños en la Puerta de la Capilla de Loreto y en la Catedral de la ciudad.
El mensaje pastoral abordó tanto la afectación a los templos como la situación de violencia que enfrentan las mujeres en México.
El arzobispo expresó su postura ante los actos de vandalismo ocurridos durante la marcha conmemorativa. "La violencia no sana la violencia", afirmó, y añadió que "una manifestación que nace del dolor legítimo no debería terminar en profanación, confrontación o destrucción".
Cavazos Arizpe hizo referencia al marco legal eclesiástico para fundamentar su rechazo a los daños materiales. El canon 1211 del Código de Derecho Canónico establece que los lugares sagrados se consideran violados cuando se cometen en ellos actos gravemente injuriosos que causan escándalo a los fieles. "Para nosotros como católicos, es una ofensa este tipo de profanación hacia nuestros Templos, pues México necesita justicia y paz, no más violencia", señaló.
El prelado mencionó específicamente los daños causados: "Nos indigna que se haya profanado con tanta violencia y se haya prendido fuego a la puerta de la Capilla de Loreto en la Parroquia del Sagrario, así como la vandalización de la santa Iglesia Catedral".
Sin embargo, el mensaje no se limitó a la condena de los actos vandálicos. Cavazos Arizpe extendió su reflexión hacia la situación de las mujeres en el país y el significado de la jornada del 8 de marzo.
"Como Iglesia, no podemos quedarnos solamente en el dolor por los daños a un Templo consagrado a Dios, pero tampoco podemos callar que nos parece muy grave este tipo de violencia manifestada a estos lugares de esperanza y paz, donde miles de personas encuentran consuelo espiritual, después de haber sido víctimas de violencias e injusticias", expresó.
El arzobispo manifestó su solidaridad con las mujeres que participaron en la marcha: "Lamentamos profundamente tanta violencia contra las mujeres y reiteramos que su causa es una exigencia de justicia que no puede postergarse", afirmó.
En su mensaje, Cavazos Arizpe describió la composición de la movilización: "En dicha marcha, que estuvo encabezada por diversos grupos y sus voces entre ellas las de aquellas madres buscadoras de desaparecidos, mujeres discapacitadas, mujeres víctimas de feminicidio y de violencia, les vimos salir a la calle de manera pacífica, con dignidad y valentía, para recordar a la sociedad y a las autoridades todo lo que aún falta por atender", señaló.
"A ellas les expresamos respeto, solidaridad y gratitud", añadió el arzobispo, aunque también lamentó "que, en medio de esa exigencia justa, aparezcan actos que desvían el sentido profundo de la jornada".
Para respaldar su llamado a la no violencia, Cavazos Arizpe citó al papa León XIV: "La verdadera paz es una paz 'desarmada y desarmante', capaz de abrir caminos de encuentro, perdón y reconciliación".
El arzobispo fundamentó su mensaje en textos bíblicos que llaman a la acción concreta. "La Palabra de Dios nos ilumina con fuerza: 'Aprendan a hacer el bien; busquen la justicia, socorran al oprimido' (Is 1,17). No basta conmovernos; hay que comprometernos", enfatizó.
Cavazos Arizpe planteó que la defensa de la mujer no puede limitarse a expresiones simbólicas: "Debe traducirse en prevención, atención, acompañamiento, investigación seria, castigo a los agresores y reparación del daño. Todas estas respuestas deben ser más eficaces, cercanas y constantes", puntualizó.
El mensaje incluyó un ejercicio de autocrítica hacia la propia institución eclesiástica: "Como Iglesia, también nos corresponde hacer examen de conciencia. Debemos acompañar mejor, escuchar más, proteger con mayor decisión, educar en el respeto, prevenir toda forma de violencia y estar del lado de quienes sufren", señaló.
Cavazos Arizpe describió las situaciones que no deberían encontrar indiferencia por parte de la comunidad católica: "Cuando una mujer tiene miedo, cuando una madre busca justicia, cuando una familia vive la desaparición o el feminicidio, no puede encontrar en nosotros indiferencia, burocracia ni silencio. Debe encontrar consuelo, verdad y una mano extendida. El clamor de las mujeres no admite mediocridad", afirmó.
El arzobispo reiteró la disposición de la Iglesia potosina para colaborar con las autoridades civiles: "Reiteramos una vez más, nuestra disposición como Iglesia Potosina para trabajar con nuestras autoridades civiles en diálogo y comunión, para transitar por caminos de paz y de respeto a los derechos de todos los ciudadanos, y no solo los de unos pocos", expresó.
En su mensaje a las comunidades católicas, el arzobispo pidió evitar simplificaciones que enfrenten causas legítimas: "Defender un templo y defender a una mujer no son causas opuestas. Ambas exigen respeto. Un lugar Sagrado merece cuidado, pero mucho más sagrada es la dignidad de toda persona humana", sostuvo.
"Por eso condenamos los daños y la violencia, pero con la misma firmeza condenamos la indiferencia social ante los abusos, desapariciones y feminicidios que siguen marcando a tantas familias", añadió.
El documento también incluyó una reflexión sobre el año jubilar franciscano. El papa León XIV invitó a celebrar los 800 años del Tránsito de San Francisco, a quien Cavazos Arizpe describió como impulsor de la espiritualidad del agradecimiento, el amor y la paz.
"Hay que dejarnos guiar por el Pobrecillo de Asís en el camino de la reconciliación y de la paz", expresó el arzobispo, y añadió una oración dirigida al santo: "San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años saliste al encuentro del soberano juez como un hombre pacificado, intercede para que también nosotros sepamos reconciliarnos con Dios, con nosotros mismos, con los demás y con la creación".
Finalmente, el arzobispo dirigió un mensaje a diversos sectores de la sociedad: "A todas las mujeres les reiteramos nuestro respeto, cercanía y apoyo, a las víctimas y a sus familias, nuestra oración y solidaridad y a toda la sociedad, nuestro llamado: que la justicia llegue, que la paz prevalezca y que nunca más la indiferencia sea costumbre", sentenció.

