Jueves, 13 Agosto 2020

I Iglesia Mundo

Publican 'líneas guía' para el ministerio de exorcista

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Roma.- La Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) ha recibido el placet de las congregaciones pontificias de la Santa Sede para publicar un texto oficial de referencia para los sacerdotes exorcistas. Se trata de una especie de 'manual' para homologar la práctica del ritual en conformidad a los instrumentos oficiales de la Iglesia católica.

Publicado por Ediciones El Mensajero de Padua, las 'Líneas Guías para el Ministerio del Exorcismo' cuenta con la autorización del Vaticano después de la profunda revisión que se hiciera a su contenido por los peritos de la Congregación para el Clero, la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Saramentos y la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El caradenal Angelo Donatis se ha encargado del prefacio del manual y sobre él asegura: "El ministerio del exorcista está expuesto a numerosos peligros y ello exige una especial prudencia y también una preparación específica". El libro tiene como destino inmediato, ofrecer conocimiento y claridad a los más de 800 sacerdotes exorcistas de la Asociación Internacional (AIE).

En el prefacio, el cardenal De Donatis recuerda:"El exorcista no puede proceder según su propio arbitrio desde el momento en que opera en el marco de una misión oficial que de cierta manera lo convierte en representante de Cristo y de la Iglesia".

Para el purpurado, el exorcista está obligado a recibir una alta preparación para desempeñar de forma adecuada su oficio "La Iglesia es consciente de esa necesidad de una formación específica y profunda de los sacerdotes exorcistas".

Según el Código de Derecho Canónico, toda diócesis debe contar con un exorcista por lo menos; depende del obispo, elegir el perfil del sacerdote idóneo para esta compleja labor. A pesar de que en muchas diócesis del mundo ha crecido el interés por contar con sacerdotes exorcistas bien preparados, los obispos cada vez se encuentran con presbiterios menos preparados en este ejercicio medicinal de la Iglesia católica para con sus fieles.

La Asociación Internacional de Exorcistas está reconocida jurídicamente desde el 13 de junio de 2014 por medio de un decreto de la Congregación para el Clero; la iniciativa surgió de un pequeño grupo de exorcistas, entre los que estaban Gabriele Amorth y el hoy siervo de Dios, Candido Amantini, dos de los referentes entre los exorcistas al servicio de la Diócesis de Roma durante muchos años.

Además del prefacio del cardenal De Donatis, las Líneas Guía cuentan con una introducción del sacerdote Francesco Bamonte, presidente de la AIE, quien apunta: "Los Evangelios nos dicen, sin sombra de duda, que Jesús, en su vida terrena, se enfrentó y luchó contra dos formas de acción del mundo demoníaco: la ordinaria y la extraordinaria".

Bamonte retoma las palabras del cardenal Bassetti en el congreso de 2018: "Existen en el mundo, en cualquier país y en todas las latitudes, periferias existenciales donde siempre es invierno".

"En esos lugares espirituales, el aire helado está impregnado por el miedo; y el miedo, unido al sentido de abandono que con frecuencia atormenta a quien allí habita, hace todavía más despiadado el invierno", señalaba el cardenal Bassetti.

El jefe de esas periferias donde siempre es invierno "es el maligno que, como recuerda el papa Francisco, no es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea, sino que es un ser personal que nos atormenta frente al que Jesús nos ha enseñado a pedir cada día que se nos libere para que su poder no nos domine".

"Ustedes los exorcistas -decía el cardenal Basseti- son como las golondrinas, porque, en las periferias, llegan para anunciar la primavera y, de hecho, en cierto modo la llevan".

La edición de estas Líneas Guía será un instrumento para los sacerdotes exorcistas en el ejercicio de sus funciones, detalla las prácticas y los métodos correspondientes a las normas con las cuales la Iglesia regula el ministerio del exorcista; y, al mismo tiempo, es un manual para la formación inicial de los candidatos al ministerio de exorcista y de sus colaboradores.

Finalmente, es una herraienta que puede ayudar en el discernimiento por parte de las Conferencias Episcopales, las diócesis y otras realidades eclesiales en los casos de fieles que necesiten la asistencia espiritual especializada. (Con información ACI Prensa)