Baltimore, Estados Unidos.- Durante el mensaje de apertura de la asambela de obispos católicos de Estados Unidos, el nuncio apostólico, Christophe Pierre, les recordó que como pastores "no podemos abandonar nuestra defensa de la vida humana inocente o de la persona vulnerable" y pidió que el episcopado norteamericano trabaje 'sinodalmente' (caminen todos juntos) en los desafíos contemporáneos.
En el primer día de la Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el representante pontificio instó a los obispos a la sinodalidad para superar las divisiones en la sociedad y en la Iglesia.
Pierre recordó que la Eucaristía -uno de los temas más acuciantes para los obispos norteamericanos por el documento con el que cada obispo discernirá si permite o no la comunión a políticos proaborto- es un don y no debe tratarse como algo que se ofrece a unos pocos privilegiados.
"El camino hacia el futuro implica necesariamente la unidad -recordó Pierre ante los 300 obispos norteamericanos-. Una Iglesia dividida nunca podrá conducir a los demás a la unidad más profunda deseada por Cristo".
El nuncio centró su discurso en el tema de la sinodalidad, siguiendo el proceso iniciado por el papa Francisco para toda la Iglesia: "La sinodalidad no es un concepto abstracto, ayuda a afrontar la realidad de nuestra situación actual como respuesta a los retos de nuestro tiempo y a la confrontación que amenaza con dividir a este país y que también tiene sus ecos en la Iglesia. Parece que muchos no se dan cuenta de que están inmersos en esta confrontación, adoptando posiciones enraizadas en ciertas verdades, pero aisladas en el mundo de las ideas y no aplicadas a la realidad de la experiencia de fe, vivida por el pueblo de Dios en situaciones concretas", dijo.
Al respecto, Pierre recordó varias cuestiones "urgentes" a las que se enfrenta la Iglesia hoy en día: "Una de ellas es la vida. No podemos abandonar nuestra defensa de la vida humana inocente o de la persona vulnerable... un enfoque sinodal consistiría en comprender mejor por qué la gente busca interrumpir los embarazos, cuáles son las causas profundas de las opciones contra la vida y cuáles son los factores que hacen que estas opciones sean tan complicadas para algunos".
Sobre el tema de la Eucaristía afirmó que "las realidades son más importantes que las ideas. Podemos tener todas las ideas teológicas sobre la Eucaristía -y, por supuesto, las necesitamos-, pero ninguna de estas ideas puede compararse con la realidad del Misterio Eucarístico, que necesita ser descubierto y redescubierto a través de la experiencia práctica de la Iglesia, viviendo en comunión, particularmente en este tiempo de pandemia. Podemos centrarnos tanto en la sacralidad de las formas de la liturgia que nos perdemos el verdadero encuentro con su presencia real. Existe la tentación de tratar la Eucaristía como algo que se ofrece a unos pocos privilegiados, en lugar de intentar caminar con aquellos cuya teología o discipulado es deficiente, ayudándoles a comprender y apreciar el don de la Eucaristía y ayudándoles a superar sus dificultades. En lugar de quedar atrapados en una 'ideología de lo sagrado', la sinodalidad es un método que nos ayuda a descubrir juntos un camino a seguir".
Tras el discurso del Nuncio, tomó la palabra José Horacio José Gómez, arzobispo de Los Ángeles y presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB), quien recordó que la misión de la Iglesia es "la misma en todo tiempo y lugar": es "anunciar a Jesucristo y ayudar a cada persona a encontrarlo y caminar con él". Dios, subrayó, nos llama "a construir su Reino" y a infundir en la sociedad "los valores del Evangelio". "El reto que tenemos es averiguar cómo la Iglesia debe llevar a cabo su misión en una América que ahora está muy secularizada". Citando la llamada constante del Papa Francisco a una Iglesia misionera, Monseñor Gómez recordó que cada católico comparte la responsabilidad de la misión: "Obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos y consagrados, laicos y laicas: todos estamos bautizados para ser misioneros".
A pesar de un escenario difícil, hecho aún más crítico por la actual pandemia, el arzobispo de Los Ángeles dice que hay signos de esperanza: hay "un despertar espiritual" en el país y muchos "están buscando", en un momento en que "la sociedad estadounidense parece estar perdiendo su historia" enraizada en una visión bíblica del mundo".
"Buscan una nueva historia que dé sentido a sus vidas". Pero "no necesitan", dijo Gómez, "una nueva historia". "Lo que necesitan es escuchar la verdadera historia, la hermosa historia del amor de Cristo por nosotros, su muerte y resurrección por nosotros, y la esperanza que trae a nuestras vidas". Por último, habló del plan pastoral para "un renacimiento eucarístico". Es un proyecto misionero que pretende llevar a las personas al corazón del misterio de la fe: la Eucaristía -concluyó- es "la llave de acceso a la civilización del amor que queremos crear". (Información Vatican News)