San José, Costa Rica.- A menos de un mes de los comicios generales del 1 de febrero de 2026, el obispo de la Diócesis de Tilarán-Liberia, Manuel Eugenio Salazar Mora, hizo un llamado contundente a la participación electoral, afirmando que el voto de los cristianos será determinante en el rumbo de la nación. Su mensaje, dirigido a católicos y evangélicos, resalta el peso demográfico de las comunidades de fe en un proceso donde más de tres millones de costarricenses elegirán presidente, vicepresidentes y 57 diputados.
En una publicación en redes sociales del 2 de enero, el prelado insistió en que los cristianos no pueden permanecer al margen de la vida pública. “Estamos ante una celebración cívica en la que todos debemos participar. La democracia se defiende con la participación y con el voto”, declaró Salazar Mora, subrayando de manera enfática que “el voto cristiano es decisivo” en estas elecciones.
La afirmación del obispo encuentra sustento en los últimos estudios demográficos. Según el informe Percepción de la población costarricense sobre valores y prácticas religiosas 2024, elaborado por la Universidad Nacional (UNA), el 50% de los costarricenses se identifica como católico y un 33% como evangélico. Esto significa que, en conjunto, un 83% de la población pertenece a una tradición cristiana, constituyendo un bloque electoral potencialmente definitorio.
Frente a esta realidad, Salazar Mora recordó que Costa Rica “fue fundada por valores cristianos” y afirmó que en el país “existe una reserva moral” sostenida por los creyentes. “Exhorto a no dejarse seducir por cantos de sirena, no compren humo. No todo lo que brilla es oro”, advirtió, haciendo un llamado a evaluar con prudencia las propuestas de los 20 candidatos presidenciales inscritos.
Entre los principales candidatos destacan Laura Fernández (Partido Pueblo Soberano), Álvaro Ramos (Partido Liberación Nacional), Ariel Robles (Frente Amplio) y Claudia Dobles (Coalición Agenda Ciudadana). Frente a esta oferta política, el obispo invitó a los ciudadanos a reflexionar y analizar las propuestas “con familiares y amigos con respeto”.
Finalmente, el líder diocesano hizo un llamado a votar “en coherencia con nuestra identidad”, discerniendo “¿quién refleja más tus valores?”, y advirtió sobre los riesgos de caer en autoritarismos o dictaduras de cualquier tipo. Su mensaje subraya la responsabilidad cívica como una extensión de la fe, especialmente en un contexto donde la participación electoral es vista como un baluarte de la estabilidad democrática costarricense.
El pronunciamiento de Salazar Mora se enmarca en una tradición de participación ciudadana alentada por la Iglesia en Costa Rica, pero se distingue por la claridad con la que apela al peso numérico y moral del electorado cristiano. A medida que se acerca el 1 de febrero, su voz se suma a un debate público donde los valores, la economía y la gobernabilidad serán temas centrales, recordando a una mayoría creyente que su decisión en las urnas podría, en efecto, ser decisiva para el próximo capítulo de la historia nacional.

