Bogotá, Colombia.- Mientras la atención internacional se centra en las consecuencias de la incursión del mandatario Donald Trump en Venezuela para tomar por prisionero al presidente Nicolás Maduro, los obispos católicos de la Iglesia latinoamericana emitieron un mensaje enfocado en la esperanza, la cercanía y la reconciliación con el pueblo venezolano.
El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) ha difundido un “Mensaje de cercanía y esperanza a la Iglesia y al pueblo que peregrinan en Venezuela” en el que llama a evitar la confrontación y apela a la unidad espiritual y social.
El documento, firmado por la presidencia del CELAM —encabezada por figuras episcopales de Brasil, Venezuela, Panamá, República Dominicana y Perú—, se enmarca en la celebración de la Epifanía, “cuando la Iglesia proclama que Dios se revela como luz para todas las naciones”. En un contexto de incertidumbre política y tensiones geopolíticas, el texto subraya que “celebrar la Epifanía en este momento significa renovar nuestra fe en un Dios que camina con los pueblos, ilumina la noche y abre caminos nuevos incluso cuando todo parece incierto”.
El CELAM recoge y respalda las palabras del papa León XIV quien insiste en que “el bien del pueblo debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración”. Desde esa línea, el mensaje episcopal hace un llamado a “superar toda situación de violencia, respetar la dignidad de toda persona, cuidar a los más pobres y emprender caminos de justicia y paz, construidos desde el diálogo y la verdad”.
Frente a narrativas de intervención o confrontación, el CELAM opta por una postura mediadora y pastoral: “La Iglesia está llamada a ser casa abierta, espacio de encuentro y voz serena que anime a la esperanza, aun en medio de las dificultades”.
Asimismo, reitera su acompañamiento al pueblo venezolano: “El CELAM camina con ustedes y con el pueblo venezolano, alentando todo esfuerzo por tender puentes, sanar heridas y avanzar en la reconciliación, sin excluir a nadie”.
El mensaje concluye con una invocación a la Virgen de Coromoto, “Madre del pueblo venezolano”, y a figuras locales de santidad como san José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, pidiendo que “acompañen a la Iglesia y a toda la nación venezolana en la construcción de un futuro de paz, dignidad y esperanza”.
En un escenario donde las acciones militares unilaterales y las sanciones internacionales acaparan los titulares, la voz del CELAM ofrece un contrapunto espiritual y social, recordando que, más allá de la política, hay un pueblo que “peregrina” en busca de luz y que merece ser acompañado con fraternidad y esperanza.

