Ciudad de México.- El Episcopado Mexicano difundió un mensaje dirigido a la población con motivo de la Semana Santa, en el que plantea una reflexión sobre la situación social del país y propone acciones centradas en la escucha, la reconciliación y la esperanza.
En el video, los obispos expresan: "Queridos hermanos y hermanas del Pueblo de Dios que peregrina en México, la Semana Santa nos invita a contemplar el misterio del amor de Dios que se entrega por nosotros en Jesucristo". Los pastores presentan esta conmemoración como un momento que trasciende el recuerdo histórico y busca impacto en la vida cotidiana.
El obispo de Cuernavaca y presidente de la CEM, Ramón Castro Castro, asegura que "no se trata solo de recordar un acontecimiento del pasado, se trata de abrir el corazón para que Cristo transforme nuevamente nuestra vida y la historia de nuestro pueblo". Esta idea se vincula con un llamado a revisar la realidad nacional y las condiciones de diversos sectores.
El video retoma enseñanzas del papa Francisco y afirma: "Este camino espiritual comienza aprendiendo nuevamente a escuchar". La exhortación incluye atención a distintos grupos: "escuchar el clamor de los pobres, de las víctimas, de quienes no encuentran a sus seres queridos o quienes viven en la desesperanza".
El mensaje ubica esta reflexión en un contexto marcado por problemáticas como violencia, desapariciones y desigualdad, temas presentes en la agenda pública mexicana y en reportes de organizaciones civiles y organismos internacionales.
Otro eje del texto se centra en la comunicación social. Los obispos citan una invitación del pontífice: "aprender a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras que hieren y sembrando palabras que construyen comunión". Esta postura se plantea frente a escenarios de confrontación en espacios públicos y digitales.
El video agrega: "En un mundo donde con facilidad se multiplican los insultos, las acusaciones y la polarización, los discípulos de Cristo estamos llamados a hablar con verdad, con respeto y con caridad".
El texto incluye afirmaciones sobre el sentido de la Semana Santa comprensibles para la situación coyuntural de la nación mexicana: "La cruz de Cristo no divide, reconcilia" y recuerdan que "el mal no tiene la última palabra". Por ello, piden a la grey que reconozcan que "la vida es más fuerte que la muerte, que el amor es más fuerte que el odio y que la esperanza es más fuerte que el miedo".
En ese marco, los pastores plantean una necesidad concreta: "Hoy México necesita la esperanza del crucificado resucitado". La declaración vincula la dimensión religiosa con la situación social del país. Por ello, invitan a la feligresía a "participar con fe y devoción en la celebración de estos días santos" para que en cada parroquia, cada comunidad y cada familia se haga de esta Semana Santa "un tiempo de encuentro con Dios".

