Tlaxcala, Tlax.- En la celebración de la Epifanía del Señor, el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, hizo un llamado a los fieles a convertirse en “buscadores diarios” de los signos que permiten descubrir la presencia de Dios en lo cotidiano, tomando como modelo la perseverancia y fe de los Reyes Magos. Desde la Catedral de Tlaxcala, el prelado subrayó que mantener la cercanía con la Iglesia depende de una actitud activa de búsqueda espiritual.
Frente a la feligresía congregada, Salcedo Aquino utilizó el relato evangélico de los Magos de Oriente como eje central de su mensaje. Resaltó que estos personajes “creyeron en el signo de la estrella” para llegar a su destino, a pesar de las dificultades y la falsedad del rey Herodes, cuya intención —recordó el obispo— no era la adoración, sino el engaño y la violencia.
El jerarca católico planteó que los signos divinos están presentes en múltiples facetas de la vida, pero solo son perceptibles para quienes tienen un corazón dispuesto a buscarlos. “Hay muchos signos a través de los cuales podemos descubrir la presencia de Dios desde lo cotidiano”, afirmó, mencionando expresamente acontecimientos, personas, situaciones e incluso enfermedades como posibles canales de manifestación divina.
En contraste, señaló que la estrella “no se deja ver en Jerusalén porque no hay la disposición de búsqueda”. Esta observación sirvió para enfatizar que el encuentro con lo trascendente requiere una actitud interior abierta y sincera, alejada de intenciones egoístas o manipuladoras.
El obispo amplió su reflexión más allá de la Epifanía, citando otros “signos” del Evangelio, como el primer milagro en las Bodas de Caná, donde Jesús transformó el agua en vino. También vinculó la festividad con el Bautismo del Señor, momento en que una voz del cielo proclamó “este es mi hijo amado”.
Estos ejemplos, según Salcedo Aquino, ilustran que la presencia de Dios se hace “notoria, principalmente, donde faltaba”, ya sea la alegría, la misericordia o el perdón. Insistió en que descubrir estos signos fortalece la vida comunitaria y personal, fomentando un camino de conversión y cercanía a Jesús.
En un contexto social donde la rutina y las preocupaciones materiales suelen absorber la atención, el mensaje del obispo de Tlaxcala se presenta como una invitación a cultivar la atención espiritual. Su homilía sugiere que la fe se revitaliza no solo en los grandes ritos, sino en la capacidad de discernir lo sagrado en el tejido de la vida diaria.
La petición de ser “buscadores” apunta a una religiosidad activa y consciente, en la que los creyentes, al igual que los Magos, deben perseverar ante las dificultades, regresando de su encuentro con lo divino “con el corazón lleno de alegría” y transformados. Este llamado marca el tono pastoral para iniciar el año en la diócesis, orientando la mirada hacia los signos de esperanza y presencia divina en medio de la realidad inmediata.

