Guadalajara, Jalisco.- El cardenal arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, se refirió a las recientes acciones federales contra el crimen organizado en el municipio de Tequila; donde el alcalde, Diego Rivera Navarro, fue aprehendido por delitos federales. Según se ha consignado en medios de comunicación, el funcionario del partido político Morena, habría ordenado el secuestro de Guillermo Cordero García, su compañero de partido y también aspirante a la candidatura junto con su aliado de fórmula Julio Alejandro García Gutiérrez, para obligarlo a declinar. Además se le acusa de sostener acuerdos con el Cártel Jalisco para mantenerse en el poder.
Ante este panorama, el purpurado consideró que este tipo de operativos indican una voluntad estatal de combatir la corrupción y la delincuencia.
Robles Ortega afirmó que estos hechos muestran acciones puntuales de la autoridad: “Últimamente somos testigos por los medios de que ha habido más acciones muy puntuales de parte de la autoridad federal hacia algunos grupos, hacia algunas personas, incluso hacia algunos servidores públicos. Esto indica que sí hay la voluntad de combatir el tema de la corrupción y de la delincuencia”, declaró.
El arzobispo cuestionó la posible influencia de presiones internacionales para que México recupere terreno en el control y orden social. Cuestionó si las medidas responden a exigencias de Estados Unidos, en especial tras señalamientos del presidente Donald Trump sobre fentanilo: “No sabemos hasta qué punto sea solamente una respuesta, una exigencia del gobierno de Estados Unidos”, expresó. Reconoció una coincidencia entre el discurso del mandatario estadounidense y las acciones mexicanas.
Más allá del origen, Robles Ortega colocó la seguridad como una prioridad nacional: “Como quiera que sea, es una prioridad, es una urgencia devolverle al país la libertad, la seguridad de vivir, no bajo la presión, bajo el cobro, bajo la amenaza del crimen organizado”, sostuvo. Añadió que esta urgencia es sentida en todos los sectores de la población.
Sobre el caso específico en el municipio de Tequila, el arzobispo negó tener conocimiento directo de presuntas exigencias económicas a sacerdotes por parte del presidente municipal: “Nunca tuve yo reporte en ese sentido, nunca tuve yo noticia de eso”, afirmó.
Las declaraciones del cardenal surgen en un contexto de incremento en las operaciones federales contra células criminales y servidores públicos acusados de colusión.

