La historia es real pero legendaria o sea que aunque pareciera que es totalmente ficticia tiene mucho de verdad porque entonces Chihuahua era una ciudad más tranquila sin tanta pompa y más pequeña pero creciente en cuanto a la infraestructura económica ya que se construían hoteles y restaurantes y tiendas internacionales de autoservicio todo en una sola vialidad que tomó el nombre de Periférico de la Juventud...
...que abarca actualmente unos doce kilómetros de industria y comercio con anuncios luminosos y un tráfico que comenzamos a detestar los que ya pintamos canas en nuestra mollera quienes somos los que contamos esta historia orgullosos de que nuestro rancho grande pueda ingresar a la categoría de ciudad y comenzamos diciendo que algunos migrantes de Centroamérica contrataron a unos personajes conocidos como coyotes para que los pudieran pasar por la frontera del Río Bravo para llevarlos a Estados Unidos pagando fuertes cantidades de dólares por el ilegal servicio de tráfico de personas pero los defraudaron porque en la penumbra de un día de mucho tráfico en dicho Periférico los dejaron en una lateral entre las muchas construcciones con letreros de las tiendas gringas pidiendo que salieran corriendo por entre las calles para que no los alcanzaran los de la migra lo que hicieron al pie de la letra los centroamericanos quienes galoparon por las calles laterales creyendo por tanto anuncio en inglés que estaban en Estados Unidos hasta que cansados se detuvieron en un callejón pensando que ya estaban del otro lado y pidieron ayuda en un inglés medio mocho a los jóvenes que los veían raros y cuál fue la sorpresa de los migrantes que los jóvenes hablaban muy bien el español tanto como ellos por lo que solicitaron ayuda en el mismo idioma para esconderse para no ser atrapados por la migra a lo que los jóvenes respondieron que aquí la migra no se metía mucho con los centroamericanos y fue cuando éstos comenzaron a sospechar que no estaban del otro lado sino de este y por ello preguntaron que dónde estaban y recibieron como respuesta que en Chihuahua y entonces maldijeron a los malnacidos que los habían robado con los miles de dólares para dejarlos en el mismo país mientras la noticia se repetía en los diarios locales sin especificar ni cuándo ni dónde pero que a mí me hizo recordar el libro de cuentos y relatos Aquí no es Miami de mi tocaya Fernanda Melchor que cuenta una historia muy semejante a esta que narra con la excelente pluma de la escritora veracruzana la trama de unos cubanos que se escondieron en un barco carguero para huir hasta Estados Unidos contando desde su escondite dentro de la barca las paradas que hacían en el recorrido rumbo a su meta pero no contaban con que habían hecho un alto inesperado en una costa no programada por lo que se bajaron en Veracruz creyendo que habían llegado a Miami dejando el barco carguero en que viajaban ilusionados mientras eran sorprendidos por unos jóvenes estibadores de habla veracruzana en uno de los doce relatos que Fernanda Melchor cuenta en este libro que adquirí en la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara gracias a un dependiente que me vio indeciso entre este texto y uno de Gustavo Celorio interrogándome sobre lo que buscaba en la lectura a lo que respondí que quería encontrarme con un relato que me distrajera con una historia verosímil pero una redacción impecable pero creativa y el vendedor no dudó en sugerirme Aquí no es Miami diciéndome que leyera con especial interés y con mucha paciencia el relato La vida no vale nada en la que la Melchor hace gala de una escritura más que sorpresiva en la que en nueve página en un solo párrafo y apenas con media docena de puntos y seguidos lleva a cabo el desarrollo de la historia del personaje quien escribe y el Gordo y el Güero en enredijos con una historia como la que esperaba encontrar pero que leyendo todas las 158 páginas del libro en comento me decanto por El corrido del quemado que no es un cuento sino la redacción de un hecho verídico a través de los ojos ficticios de la autora que recuerda la historia de hace algunos años a manera de una crónica periodística cuyo género han abandonado los diarios y también el relato Veracruz se escribe con zeta recordando aquel grupo criminal que tanto perjuicios provocó a la sociedad y de la que describe la delincuencia desde adentro la Melchor en un muy buen relato como los otros nueve que aquí no describo pero que también conviene leer porque son un buen compendio que muestra lo bien que escribe esta veracruzana y que se ha convertido en una de mis favoritas después de deleitarme una y otra vez con aquella Temporada de huracanes que volví a comprar en la FIL porque la eché a volar para que amigos y amigas también disfrutasen de lo bien que escribe esta Fernanda.
Es viernes y día de reunirme con los otros carcamanes.
Nos leemos la próxima. ¡Hay vida!

