Tapachula, Chiapas.- Con un mensaje dirigido tanto a autoridades como a habitantes de la Sierra de Chiapas, el obispo de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, expresó su profunda preocupación por los recientes hechos de violencia suscitados entre comunidades de Honduras de la Sierra y Siltepec. El conflicto dejó un saldo de una persona fallecida y tres heridos, situación que mantiene un clima de temor y tensión en la población de la región.
López Alfaro hizo un llamado directo a las instancias de gobierno para que cumplan con su labor de velar por la seguridad en Chiapas. "Que estén más atentas a los indicios de violencia", exigió el obispo, quien advirtió que la situación sigue siendo volátil entre las comunidades involucradas.
En su mensaje, el líder católico se dirigió de manera particular a los habitantes de las comunidades en conflicto. Recordó que la violencia no representa una opción viable para resolver las diferencias. Afirmó que los cristianos están llamados a convertirse en "artesanos de la paz", una expresión que utilizó para enfatizar la construcción activa de soluciones pacíficas.
"Vivir el amor como rasgo de identidad y único criterio de relación con nuestros hermanos es lo que nos hace cristianos", declaró. En su mensaje, lanzó una advertencia clara: "Nunca nos dejemos llevar por aquellos que, de forma irracional, nos incitan a cometer actos violentos para buscar soluciones que podemos alcanzar mediante el diálogo sincero, respetuoso y fraterno".
El obispo insistió en que las discrepancias entre comunidades pueden resolverse a través del entendimiento mutuo. Exhortó a los fieles a privilegiar la comunicación por encima de cualquier acto de fuerza: "Aprendamos a escucharnos, dialogar, buscar y tomar acuerdos que nos beneficien a todos", expresó.
López Alfaro pidió a los agentes de pastoral y a los miembros de la Diócesis de Tapachula que sean los primeros en invitar a la cordura, la fraternidad y la paz en momentos de alta exigencia. Señaló que estos líderes comunitarios tienen la responsabilidad de mostrar el camino de la reconciliación.
El mensaje final del obispo enfatizó la necesidad de preservar valores fundamentales incluso en medio del conflicto. "Salvando siempre la fraternidad, la justicia y la paz", puntualizó. Invitó a los hermanos de la región a no involucrarse en actos que contradigan la vida cristiana.
"Los invito a que no nos involucremos en este tipo de actos que desdicen totalmente de la vida cristiana", concluyó el obispo, cerrando con un llamado a la reflexión y a la búsqueda de soluciones pacíficas que permitan restaurar la tranquilidad en la Sierra de Chiapas.

