Nogales, Sonora.- En un mensaje dirigido a la comunidad católica de esta ciudad fronteriza, el obispo José Luis Cerra Luna ofreció una reflexión sobre la situación migratoria que se vive en la región. El líder religioso llamó a los cristianos a mirar con compasión a quienes llegan en condición de movilidad, al recordar que Jesucristo también fue una persona humillada y perseguida por políticos que buscaban deshacerse de él.
"Los migrantes que salen de sus lugares de origen no lo hacen porque ellos lo quieran hacer", expresó Cerra Luna. Explicó que muchos se ven obligados a dejar su tierra porque el sitio donde viven no les otorga los recursos suficientes para tener una buena calidad de vida. Añadió que otros son desplazados por la violencia y por las acciones de los gobiernos de sus lugares de origen.
Las declaraciones del obispo coinciden con datos de organismos internacionales. Según un informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) publicado en septiembre de 2025, el 61% de las personas migrantes encuestadas en México señalaron la violencia, las amenazas y la intimidación como la razón principal por la que abandonaron su país. El mismo reporte indica que el 80% afirmó que su integridad estaría en riesgo si tuviera que regresar.
Además, una investigación académica publicada en 2024 documenta que la violencia e inseguridad delictiva en México han provocado un incremento en los desplazamientos forzados de personas, tanto internos como hacia otros países. Los desplazados municipales por inseguridad tienden a moverse hacia municipios con altas tasas de violencia, mientras que los migrantes internacionales se dirigen particularmente a ciudades fronterizas.
Cerra Luna señaló que desde su llegada a Nogales ha observado la evolución en la presencia de migrantes debido a las políticas aplicadas. Mencionó que muchas personas que podían cruzar de forma legal mediante mecanismos como la aplicación CBP One para solicitar refugio o asilo, hoy ya no pueden hacerlo.
Esta observación coincide con un informe de Médicos Sin Fronteras publicado en agosto de 2025, que documenta cómo el gobierno estadounidense implementó en sus primeros seis meses de mandato "la política migratoria más restrictiva y deshumanizante en años". El reporte detalla la suspensión de la solicitud CBP One, la eliminación del parole humanitario y la cancelación de citas programadas, lo que ha dejado a cientos de miles de personas varadas en México y Centroamérica.
El obispo comentó que toda persona que no es originaria de la tierra donde vive debe considerarse migrante. Por tal motivo, aquellas personas que son repatriadas de Estados Unidos o quienes llegan por primera vez a la ciudad representan "un reflejo de lo que en algún momento fuimos".
Cerra Luna también se refirió a la situación de vulnerabilidad que enfrentan quienes llegan a la frontera. Según el reporte de ACNUR, el 73% de la población encuestada no contaba con ningún documento migratorio ni del sistema de asilo, lo que aumenta los riesgos de que sus derechos sean vulnerados dentro del territorio nacional.
En la región fronteriza del norte, el 58% de las personas encuestadas refirió haber sido víctima de algún delito: 22% mencionó secuestro o rapto, 21% robo y 10% extorsión. Médicos Sin Fronteras documenta que "la violencia es mucho más evidente ahora", con testimonios de personas que han sido secuestradas, golpeadas y obligadas a pagar rescates.
El pastor concluyó su mensaje llamando a los cristianos a tener compasión por los migrantes. Recordó que pocos dieron apoyo a Jesús y a su familia cuando se encontraban en peligro, y que la identidad cristiana exige una respuesta distinta ante el sufrimiento de quienes llegan.
La Diócesis de Nogales se suma así a las voces que, desde la Iglesia Católica en la frontera, han documentado y denunciado las condiciones que enfrentan las personas en movilidad. Mientras tanto, miles de migrantes continúan varados en ciudades fronterizas, atrapados en un ciclo de violencia e incertidumbre, a la espera de respuestas que les permitan reconstruir sus vidas.

