Cuernavaca, Morelos.- En el marco de la primera sesión ordinaria del Consejo de Paz y Atención a las Causas, celebrada en Palacio de Gobierno, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, aseguró que son más de cinco los alcaldes de Morelos que deberían ser investigados por su presunta relación con el crimen organizado. Y, tal como dijera alguna vez el expresidente de la República, Andrés Manuel López Obrador: "Hay que barrer de arriba para abajo" en el tema de seguridad.
La declaración del obispo contrastó con la información proporcionada por el secretario de Seguridad, Miguel Ángel Urrutia Lozano, quien aseguró que cinco ediles de la entidad se encuentran bajo indagación: "En mis tiempos eran tres. En mis tiempos, cuando yo hablé con papeles en la mano, eran tres. Ahorita ya no sé. Pero cinco no son. Son más de cinco", denunció Castro Castro.
Durante su intervención en el consejo, el obispo reconoció el papel fundamental que juegan los presidentes municipales en la estrategia de pacificación: "Son quienes realmente tienen la fuerza para ejercer esa territorialidad de trabajar por la paz; nadie más. El gobierno federal y estatal no tienen lo que los alcaldes", expresó.
Sin embargo, advirtió que esa misma capacidad de incidir en el territorio puede ser utilizada para fines contrarios a la seguridad ciudadana. Por ello, consideró necesario que la Fiscalía General de la República (FGR) investigue a los ediles donde existan sospechas, como una medida para combatir la corrupción y lograr condiciones de seguridad en el estado.
Castro Castro se refirió al caso reciente del alcalde de Tequila, Jalisco, donde se documentó el cobro de extorsiones desde la propia presidencia municipal. Aunque reconoció que en Morelos no hay casos reportados con ese nivel de detalle, aseguró que se presume que algunos alcaldes "reciben su mochada".
"Hay una frase que alguien dijo: 'barrer, barrer de arriba para abajo', pero pues nada más te lo dijeron y no lo hicieron. Entonces ahora habría que hacerlo realmente. Yo creo que lo que pasó en Tequila, Jalisco, fue algo que ya rebasó", indicó.
El obispo también se refirió a la actual administración estatal encabezada por Margarita González Saravia. Reconoció los avances logrados hasta ahora, pero contextualizó la complejidad del panorama recibido.
"Quiero reconocer públicamente que a este dolor de Morelos se está trabajando, en este nuevo servicio del gobierno del Estado. Yo escuchaba en el informe de la gobernadora que hay un eslógan muy bueno: Reordenar. Realmente se ha encontrado con un trabajo bastante fuerte y un desorden terrible. Qué bueno y yo felicito al secretario de gobernación, al secretario de serugidad porque efictivamente se están viendo algunos cambios".
El obispo reiteró que los resultados son loables, especialmente "por lo que recibieron: ese desorden, esta situación tan compleja que recibió el gobierno del estado de parte del sexenio anterior [bajo la autoridad de Cuauhtémoc Blanco], fue terrible y no se va a solucionar rápidamente", afirmó. Agregó que, como ciudadano, sigue incentivando, animando y exigiendo que las cosas continúen mejorando.
Castro Castro describió la inseguridad que prevalece en Morelos como una realidad dolorosa: "Vemos el dolor de tantísima gente que sufre, que se enfrenta diariamente a la violencia, y esa situación nos exige a todos los que amamos Morelos a hacer algo por él", expresó.
Morelos, primer estado en instalar Consejo de Paz
La primera sesión ordinaria del Consejo de Paz y Atención a las Causas fue encabezada por el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, en representación de la gobernadora. Morelos se convierte así en el primer estado del país en concretar este mecanismo de coordinación orientado a la reconstrucción del tejido social.
Durante la sesión, en la que participaron autoridades estatales y municipales, así como representantes de la sociedad civil, Maldonado destacó que el gobierno trabaja bajo la convicción de fortalecer las instituciones y consolidar políticas públicas sensibles, humanas y cercanas a la población.
"La violencia tiene raíces profundas como la desigualdad, exclusión, falta de oportunidades y discriminación. Por ello, este Consejo parte de la convicción de que la paz se construye escuchando a la ciudadanía, previniendo y actuando de manera coordinada entre instituciones", puntualizó el funcionario.
En su mensaje ante el consejo, el obispo Castro Castro insistió en la necesidad de un esfuerzo colectivo. "En tres días no se originó la violencia, en tres días no se va a solucionar, la paz requiere de trabajo, paciencia, constancia y eso lo debemos tener consciente; el gobierno solo no puede ante una realidad compleja, todos somos corresponsables", afirmó.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, propuso incorporar al esquema del consejo los trabajos que se desarrollan con el gobierno federal y los municipios a través del programa "Sí al Desarme, Sí a la Paz", como parte de la estrategia integral que se implementa en la entidad.
Presidentes municipales y representantes de asociaciones religiosas y civiles convergieron en sumar esfuerzos para atender las causas que generan violencia y fortalecer la paz en la entidad.

