Monterrey, Nuevo León.- A menos de tres meses de que Monterrey reciba partidos del Mundial de Fútbol 2026 y en los días previos al inicio de la Semana Santa, el Museo Arquidiocesano de Arte Sacro de la capital regiomontana abrió una exposición que entrelaza dos dimensiones centrales de la cultura mexicana: la fe y el deporte.
El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, inauguró este martes la muestra “Fe en la Cancha”, una colección de piezas que recorren momentos históricos del deporte en México desde una perspectiva que dialoga con el simbolismo religioso. La exposición permanecerá abierta en un periodo en el que la ciudad se prepara para recibir a miles de aficionados de todo el mundo.
Entre las piezas de mayor valor simbólico destaca la medalla de bronce obtenida por la arquera Mariana Avitia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Avitia, primera mujer nacida en Nuevo León en alcanzar un podio olímpico, representa el vínculo entre el esfuerzo deportivo y las tradiciones de devoción que caracterizan a la región.

La muestra también rescata objetos de las Olimpiadas México 68: programas deportivos, boletos de autobús de la época, fotografías y souvenires que documentan cómo el país vivió aquel evento. A estos se suman recuerdos de los mundiales de México 70 y México 86, ediciones que marcaron la historia del fútbol nacional.
Una sección especial está dedicada a la identidad popular del deporte. Allí se exhibe la máscara original de Fray Tormenta, el sacerdote que inspiró la película "Nacho Libre" y que usaba su imagen de luchador para financiar un albergue infantil. También se incluye el equipo del llamado “Rey Apóstol”, así como el trofeo de campeones de la Serie Mundial de Ligas Pequeñas obtenido por el equipo “Pequeños Gigantes”, símbolo del talento infantil mexicano en el ámbito internacional.
Durante la inauguración, Cabrera López hizo un llamado a la ciudadanía a recibir con respeto a las delegaciones que llegarán a Monterrey para el Mundial. “Cualquier equipo, cualquier país que compite es digno de admirar… son nuestros huéspedes y hay que respetarlos”, expresó.
El arzobispo también pidió que el deporte se viva sin violencia, especialmente ante las rivalidades locales que suelen intensificarse en estos eventos: “El deporte es para disfrutarse, para gozarse, nunca para dañar”, afirmó.

Sobre la preparación de la ciudad para la cita mundialista, reconoció que aún existen retos, pero aseguró que eso no debe impedir que se disfrute el evento: “Vamos a valorar la presencia de los equipos y de los aficionados que vengan a Monterrey”, señaló.
Monterrey será una de las tres sedes mexicanas del Mundial 2026, junto con la Ciudad de México y Guadalajara. El Estadio BBVA, casa de los Rayados, albergará cuatro partidos de fase de grupos. La presencia de selecciones de distintas naciones traerá consigo expresiones de fe que han sido parte del fútbol durante décadas.
En cada Copa del Mundo, es común ver jugadores arrodillados tras un gol, señalando al cielo, o equipos completos rezando antes del silbatazo inicial. Para muchos futbolistas profesionales, la religiosidad forma parte de su preparación y de su manera de entender la competencia. En México, figuras como el portero Guillermo Ochoa o el defensa Johan Vásquez han manifestado en distintas entrevistas su arraigo a tradiciones católicas que los acompañan en su carrera.
La Iglesia católica ha tenido una presencia constante en el deporte, desde las bendiciones de estadios hasta la creación de capellanías deportivas que acompañan a jugadores, entrenadores y árbitros. De hecho, la Dimensión Episcopal de Cultura y Educación inclye a las actividades deportivas como un ámbito de su atención institucional. En el contexto mundialista, diversas selecciones suelen celebrar misas en sus concentraciones antes de los partidos decisivos, una práctica que también se replicará en Monterrey durante el torneo.
LEE MÁS: Magisterio eclesial en cultura, educación y deporte en la fiesta de los libros
Cabrera López se mostró optimista respecto al desempeño de la Selección Mexicana en la justa mundialista, al considerar que podría colocarse entre los mejores ocho del torneo. Su pronóstico se une a las expectativas de una afición que combina la pasión por el fútbol con una devoción que se expresa tanto en los templos como en las gradas.

La exposición “Fe en la Cancha” permanecerá abierta en el Museo Arquidiocesano de Arte Sacro durante las próximas semanas, en un periodo en que la ciudad conmemora la Semana Santa y afina los últimos detalles para recibir a los equipos y aficionados que formarán parte de la edición más grande de la Copa del Mundo.
240726-Conferencia del Episcopado Mexican-Deporte camino de unidad, humanidad y construcción de paz

