Nuevo Laredo, Tamaulipas.– Luis Carlos Lerma Martínez asumió oficialmente como el cuarto Obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo en una ceremonia de consagración episcopal considerada histórica. El acto, celebrado en la Catedral del Espíritu Santo, reunió a once representantes del gobierno, 30 obispos de todo el país y al Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri.
"Inicio -y Dios me permita que así sea hasta el final- en el nombre de Dios. En el nombre del Padre del cual he de transparentar su imagen; en el nombre de Jesucristo, Hijo de Dios Nuestro Señor, que me ha constituido maestro, sacerdote y pastor; en el nombre del Espíritu Santo que da vida a la Iglesia para que me sostenga constantemente en esta misión pastoral", expresó Lerma Martínez.

Entre las autoridades civiles presentes en la histórica ordenación episcopal se encontraron los representantes del gobierno estatal de Tamaulipas; y los titulares y funcionarios de los ayuntamientos de Nuevo Laredo, Guerrero, Mier y Miguel Alemán (Tamaulipas) y Parás, Vallecillo, Sabinas Hidalgo, Villaldama, Bustamante, Lampazos de Naranjo y Anáhuac (Nuevo León).
Tras la presentación de la bula pontificia con la que el papa León XIV designó a Lerma Martínez como obispo de Nuevo Laredo, el arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda, compartió un mensaje al nuevo obispo y explicó el sentido episcopal desde el trabajo con la comunidad: "Excelencia: el Amor, o sea Dios, ha sido siempre el móvil de tu servicio ministerial... yo lo experimenté en tu servicio como sacerdote y vicario general... ahora, quiero compartirte que la fuerza del obispo es su propia comunidad porque el pastor y su comunidad están unidos con vínculo inquebrantable".
La presidenta municipal, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, acudió al evento y destacó la relevancia del nombramiento para la comunidad. “Usted llega hoy para convertirse en el cuarto Obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo, y lo hace en una etapa de gran optimismo y renovación”, expresó la alcaldesa durante su mensaje.
Canturosas Villarreal enfatizó la disposición de su administración para colaborar: “Quiero reiterar hoy el compromiso total de esta administración para coadyuvar con usted y con todos los grupos religiosos de nuestra ciudad”, señaló. Agregó que el objetivo común es “trabajar por la cohesión social, por el bienestar de nuestras familias y por un Nuevo Laredo donde la armonía sea el lenguaje que nos una a todos”.
El Nuncio Apostólico, Joseph Spiteri, encabezó el rito litúrgico y destacó la relevancia de la designación para la Iglesia en México. La ceremonia marcó la primera vez que un representante pontificio preside una consagración episcopal en esta ciudad fronteriza; lo anterior puesto que sus previos obispos diocesanos (Watty Urquidi, Rodríguez Vega y Sánchez Martínez) llegaron ya con la consagración y experiencia episcopal precedente.
Previo a la misa, Lerma Martínez realizó un recorrido a pie desde el Monumento a Benito Juárez hasta la catedral, acompañado por feligreses y estudiantes que formaron una valla humana. La Catedral del Espíritu Santo registró un lleno total durante el rito, que incluyó la imposición de manos, la unción con el Santo Crisma y la entrega de las insignias pontificales.
El nuevo obispo adelantó que su primera misa como titular de la diócesis será celebrada este jueves en la Catedral con las comunidades diocesanas. El evento de la ordenación, consagración y toma de la sede diocesana con la asistencia de diferentes representantes políticos simboliza un fortalecimiento de los lazos entre las instituciones civiles y religiosas en la ciudad, con un enfoque en la unidad comunitaria y la promoción de valores sociales.

