Mérida, Yucatán.- El obispo emérito de Cancún-Chetumal, Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, ha fallecido esta mañana del 22 de enero en la capital yucateca víctima de un infarto fulminente según compartió la congregación de los Legionarios de Cristo, asociación a la que el obispo pertenecía.
Los Legionarios compartieron la noticia y emitieron un agradecimiento a Dios "por su vida entregada con amor a la Iglesia, a la Legión y al Regnum Christi y a la Diócesis que pastoreó con celo y corazón de padre".
Elizondo fue obispo del extremo oriente de la República en los territorios de lo que fuera la Prelatura Cancún-Chetumal, inicialmente encomendada a los Legionarios de Cristo. Durante 21 años de gobierno episcopal, el obispo Elizondo desarrolló el servicio pastoral en la región, desarrolló el proyecto de la iglesia catedral diocesaana y bajo su administración la región adquirió estatus canónico de Diócesis.
El pasado 6 de diciembre, el papa León XIV aceptó la renuncia del obispo Elizondo y designó al obispo Salvador González Morales, auxiliar de México, como nuevo obispo para Cancún-Chetumal; quien en las próximas semanas asumiría como segundo obispo diocesano.
"Pedimos oraciones por el eterno descanso de su alma, confiando en que ya goza del abrazo del Señor al que sirvió con fidelidad. Que interceda por nosotros desde el cielo", compartió la congregación de los Legionarios de Cristo.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) también externó un mensaje de condolencias en el que expresó: "Como Iglesia, pedimos a todos los fieles que eleven sus oraciones por su eterno descanso, y manifestamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y fieles de la Diócesis de Cancún-Chetumal y a la familia de los Legionarios de Cristo".
"Rogamos a nuestro Señor Jesucristo, lo reciba y premie con su Reino, por su generoso servicio y entrega pastoral en bien del pueblo encomendado, y a todos nosotros los que todavía peregrinamos a la Casa del Padre, imploramos que nos conforte en esta tribulación con la esperanza de la Vida Eterna".
El territorio pastoral de Chetumal fue eregido como prelatura territorial en mayo de 1970 por el papa Pablo VI; posteriormente en 1997 fue extedida a la Prelatura Cancún-Chetumal y se designó a Jorge Bernal Vargas como obispo prelado. En noviembre de 2004, el papa Juan Pablo II nombró a Pedro Pablo Elizondo Cárdenas como nuevo obispo de la Prelatura y el 15 de febrero de 2020 el papa Francisco elevó a grado de Diócesis la Prelatura territorial, con el nombre de Diócesis de Cancún-Chetumal, nombrando como primer obispo diocesano justamente a Elizondo Cárdenas.

