Irapuato, Guanajuato.- Frente al viaje de la alcaldesa de Irapuato, Lorena Alfaro García, a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) a Madrid; el obispo Enrique Díaz Díaz consideró que las autoridades mexicanas deben resolver los problemas locales antes que sugerir la promoción del país y llamó a "limpiar la casa" y "poner orden".
El obispo de Irapuato también manifestó su preocupación por la violencia e inseguridad en el municipio; dijo que la realidad mexicana es conocida en el extranjero y debe atenderse primero: “Se vale hacerle promoción a Irapuato, sí, pero las situaciones que estamos viviendo y que se conocen en todo el mundo, no se pueden ignorar”, expresó.
En un encuentro virtual con representantes de los medios, el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, se refirió a la agenda de promoción internacional del municipio. Consideró que la prioridad debe ser la atención de problemas internos, en especial los de orden y seguridad pública.
La Feria Internacional de Turismo en Madrid se realizará del 21 al 25 de enero y participa la secretaria del Turismo del Gobierno de México con los gobiernos estatales y representantes locales. Las autoridades de turismo adelantaron que se instalará un mercado de artesanías, se realizará un "reto del taco", se harán presentaciones de danza regional; y además del pabellón de México dentro del recinto ferial se tendrá una "Ventana a México" donde las 32 entidades federativas presentarán su oferta turística, cultural y gastronómica a operadores, agencias y medios internacionales.
Díaz Díaz dijo que la estrategia debe comenzar por un orden interno: “Antes que invitar a personas que vengan, hay que tratar de limpiar la casa, tratar de ponerla en orden para ofrecer seguridad”, puntualizó.
El obispo reveló que la percepción de inseguridad traspasa fronteras: “A mí me han hablado de España, de Italia, de Francia, preguntando si es posible vivir así”, dijo. Señaló que esas llamadas y comentarios desde Europa confirman la magnitud del problema.
Reconoció que en ocasiones la violencia puede sufrir una exageración. Advirtió, sin embargo, que esto no debe convertirse en un pretexto para su normalización.
Enfatizó que la seguridad es un fundamento para cualquier plan de desarrollo: “Seguridad a los demás, seguridad a nosotros mismos, seguridad a las familias, seguridad a todas las personas”, concluyó. La generación de condiciones adecuadas dentro del municipio es, a su juicio, el primer paso indispensable.
Al respecto, el obispo también aseguró que la vida en la región pasa por varios desafíos: "Es cierto que se han aumentado los salarios pero la vida se ha hecho más cara, es cierto que están las dádivas muy fuertes pero cierto es que mucha gente vive en la pobreza y no puede subsistir con lo que tiene".
Pidió a las autoridades "no ocultar los niveles de pobreza que hay en nuestro estado [pues] se sigue sufriendo por la pobreza; y mientras no aceptemos la realidad no buscaremos soluciones. Ojalá las autoridades tengan esta sinceridad frente a las situaciones o no sé si a ellos también les maquillen las cifras para que no se resuelvan los problemas".

