Córdoba, Veracruz.- Eduardo Carmona Ortega, obispo de Córdoba, reflexionó sobre la creciente violencia en diversas regiones de México y consideró que el fenómeno persiste debido a que, entre los jóvenes, se normalizan las expresiones de agresividad. Por ello, ante el problema social exhortó a todos los sectores a participar en las mesas del Diálogo Nacional por la Paz que la Iglesia impulsa en Guadalajara a finales de enero.
“Lamentablemente, las nuevas generaciones han crecido con la idea de que la violencia es algo normal en nuestro país”, expresó el prelado. Señaló que esta percepción dista de la realidad y contribuye a que el problema escale tanto en las familias como en las comunidades.
Carmona Ortega presentó a los fieles de la diócesis, la segunda edición del Diálogo Nacional por la Paz como una estrategia concreta. El evento se realizará del 30 de enero al 1 de febrero en el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara.
“La Iglesia ha tenido una iniciativa, un empuje y un deseo de abrir el tema para que como sociedad construyamos esto que tanto necesitamos: la paz”, dijo el obispo. Afirmó que el objetivo de estas mesas es encontrar estrategias adecuadas.
El líder religioso hizo un llamado al compromiso de todos los sectores, desde las autoridades civiles hasta la ciudadanía: “La violencia ha escalado a niveles preocupantes”, explicó. Añadió que “la paz viene del corazón”, pero requiere cambios estructurales y compromisos colectivos.
Insistió en que la paz es una necesidad humana fundamental, más allá de cualquier credo. “Todos necesitamos una vida digna, una vida en paz”, concluyó. Solicitó a la población que siga con oraciones por la paz del país.

