Jueves, 20 Febrero 2020

I Iglesia México

Iglesia y gobierno capitalinos cooperan en cultura de paz

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Ciudad de México.- La jefe de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; representantes de la administración pública, del Ejército mexicano y el cardenal arzobispo de México, Carlos Aguiar Retes, testificaron el cierre de la campaña 2019 de desarme en las calles de la capital y acordaron trabajar nuevamente en coordinación en el programa “Alto al fuego” cuyo objetivo es construir paz en las colonias de la ciudad.

El programa de desarme voluntario se realiza en todo el país, pero es la Ciudad de México donde se recupera el 98% de las armas entregadas. Desde su inicio, las autoridades eclesiásticas han facilitado espacios en templos y parroquias para que la ciudadanía acuda a dejar sus armas e intercambiarlas por bienes económicos.

Este 2019, fueron entregadas al ejército mexicano 4 mil 741 armas y más de 920 mil cartuchos o municiones en los módulos capitalinos para ser destruidas. La Iglesia católica facilitó que en 57 atrios parroquiales se instalaran los módulos de canje donde también se intercambian juguetes bélicos por juguetes didácticos entre los menores de edad.

 

Por ello, frente a las festividades navideñas y de fin de año, y con el propósito de desmotivar a quienes ponen en riesgo a sus familiares y vecinos con disparos al aire, las autoridades capitalinas anunciaron la ampliación de la campaña “Sí al desarme, sí a la paz” con el programa “Alto al fuego” que no sólo se limitará a reducir los niveles de violencia y las personas heridas o muertas por balas perdidas en la ciudad sino a construir espacios de convivencia y paz en las colonias, barrios y pueblos capitalinos.

El arzobispo Aguiar reflexionó: “Este programa, además de ser significativo e importante, por haber destruido estas armas que pudieron haber hecho mucho daño, toma conciencia de que necesitamos la paz, que necesitamos colaborar nosotros en este ambiente propicio para construir la paz. La sociedad vive mejor sin armas en el hogar”.

Por su parte, Claudia Sheinbaum agradeció a la secretaria de gobierno, Rosa Isela Rodríguez por el diseño del programa y por el éxito de este: “Es un programa muy noble. Se entrega el arma, se dan recursos económicos y se permite sacar muchas armas de las casas y del espacio público, con eso se salvan vidas”.

Reconoció y agradeció a los obispos de las diócesis de la capital por facilitar los templos para el intercambio de armas: “Los atrios de los templos son espacios de confianza... y ya estaremos hablando con la iglesia católica y otras iglesias para otro programa que será parte de “Sí al desarme, sí a la paz” que buscará una cultura de la no violencia que permita bajar los índices de violencia y seguridad”.