Viernes, 27 Mayo 2022

I Iglesia México

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No somos del bloque opositor, queremos colaborar: presidente obispos de México

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Cuautitlán Izcalli, Edomex.- “Los temas fundamentales del gobierno son también asuntos nuestros”, afirmó Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Aseguró que la Iglesia católica en México no es parte del bloque opositor a la administración federal actual pues comparte con el gobierno de López Obrador el interés por “superar la pobreza y la desigualdad, atender a los jóvenes y a los mayores de edad; y, sobre todo, el tema de luchar contra la corrupción”.

En ese contexto, el presidente del colegio insistió en que los obispos mexicanos están dispuestos de colaborar para el bien del país: “Nosotros no buscamos ningún privilegio ni institucional ni personal; sino siempre colaborar a favor del país. Porque de lo contrario crear distancias deja a la autoridad sola y, si una autoridad queda sola, tendrá dificultad para gobernar este país cada vez más plural”.

En el marco de la 108ª Asamblea Plenaria de obispos mexicanos, Cabrera reflexionó sobre los eventos mediáticos que han desbordado la opinión pública y los medios de comunicación en las últimas semanas (la violencia en Culiacán, la ejecución de los Lebarón y el asilo al expresidente Evo Morales) y afirmó que la Iglesia mexicana confía en la opción de las autoridades por mantener la prudencia y los cuidados a la gente: “Por supuesto no queremos más muertes en México, consideramos que los mecanismos de protección a los ciudadanos y de seguridad exigen una mayor inteligencia para llevarlos adelante”.

“Un servidor cree en la palabra del presidente. Por ejemplo, en el tema de la llegada de Evo Morales; dijo que eran razones estrictamente humanitarias. Y desde luego compartimos ese planteamiento, porque muchos ciudadanos de Centroamérica y algunos de México piden refugio y asilo en Estados Unidos. La ley de la protección de la vida es un valor y derecho humano”.

El presidente de la CEM también aseguró que no hay un recetario unificado para resolver los problemas del país y convocó a las autoridades a organizar diálogos donde escuchen todas las voces:

“Tenemos que confiar; porque un país en el que la desconfianza y la sospecha terminan siendo los criterios de pensar y actuar nos puede hacer mucho daño. Cuando hay duda, es bueno buscar la respuesta. Nosotros los obispos, al menos el consejo de presidencia de la CEM, tenemos oportunidad de ‘rebotar’ algunas cosas y saber qué está pasando. Sabemos [por otra parte], y esa es la labor de los partidos políticos, que ellos están en oposición. Ahí tienen que desarrollar su tarea para equilibrar las decisiones. [Sin embargo,] la Iglesia católica no es parte de ese bloque. Nosotros estamos con el pueblo y los ciudadanos; y nuestra mirada es desde ese lugar”.

Los obispos de México sostienen su tradicional asamblea semestral en la que exploraron respuestas a las emergencias sociales del país y las enumeraron en su mensaje al Pueblo de Dios: “Nuestras grandes preocupaciones: el respeto a la familia… el valor de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural… la escalada de la violencia en amplias regiones de nuestro México que ha provocado más pobreza, abandono e inseguridad… y el sistema económico que ha aumentado la pobreza. Cada vez hay más pobres en México que no tienen lo básico para vivir dignamente”, apuntan.

Los obispos también adelantaron que reforzarán su plan nacional para atender la construcción de paz en el país. Es un modelo de acción con centros de escucha, escuela para padres, convenios con empresas y sociedad civil para hacer una vinculación positiva entre los gobiernos, la sociedad civil y las asociaciones religiosas: “El gobierno lleva su propia estrategia, nosotros llevamos nuestro plan. Respetamos su plan y estrategia, pero levantamos la voz para que no haya impunidad”, concluyó el secretario general del colegio de obispos, Alfonso Miranda Guardiola.